Una compañía israelí, AnyVention, ha inventado lo que ellos llaman un súper estudio compacto: un palo de selfie con muchos extras conectado a un micrófono de alta definición. Con él pretenden ayudar a que todos aquellos vídeos caseros dejen de sonar fatal pero también permitir a los periodistas y vídeo bloggers del mundo hacer vídeos con una imagen más estable y, sobre todo, con un sonido excelente.



