Más de 21 detenciones arbitrarias contra disidentes políticos se habrían registrado en Venezuela entre los meses de mayo y julio, según se denuncia en el último informe de la organización no gubernamental Humans Rights Watch, presentado este miércoles en Argentina por su director para las américas, José Miguel Vivanco.
El documento, construido a partir de testimonios de familiares, abogados y víctimas, revela que el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y la Guardia Nacional, perpetran abusos, torturas y tratos «crueles e inhumanos» como intentos de violación, amenazas de muerte, asfixia con bolsas de plástico, descargas eléctricas o golpes «brutales».
Vivanco advirtió que el objetivo es castigar e intimidar a los detenidos para arrancarles confesiones y que se inculpen de delitos que no han cometido. También destacó que normalmente se les imputan cargos basados en documentación «ilícita» o escasas pruebas como panfletos contrarios al gobierno.



