A propósito de conmemorarse el Día Internacional del Trabajador, este 1° de mayo empleos, sindicalistas, agremiados, jubilados y pensionados, principalmente de la administración pública, tomaron las calles de Venezuela para exigir un aumento salarial que cubra, al menos, la canasta básica familiar que pasa los 500 dólares.
Son 777 días que lleva el Ejecutivo nacional sin aumentar el salario mínimo de los trabajadores, que actualmente equivale a menos de 4 dólares mensuales (130 bolívares), lo que alcanza para comprar, por ejemplo, una harina de maíz y medio kilo de carne.
«Ya basta de frijol con arroz y sardina. Queremos nuestro sueldo, nuestro derecho como trabajadores que somos. Ya basta de engaños», fueron las palabras de una trabajadora del sector salud que salió a protestar en Caracas.
En la ciudad capital se registraron dos concentraciones, una Chacaíto y otra en Plaza Venezuela, que pasadas las 11:30 de la mañana se unieron.



«Páganos los 10.000 (bolívares) que nos prometiste a los jubilados ¿Te los robaste también o se los robó Tareck El Aissami? Páganos el aumento de los 10.000 (bolívares) que nos prometiste a los jubilados del 2018 hasta el 2022, paga rata», expresó eufóricamente uno de los jubilados que asistió a la movilización desde Chacaíto a Plaza Venezuela.
El gobierno de Nicolás Maduro cambió su política salarial y lo que ha hecho en los últimos tres años es ajustar el monto de bonificaciones: el «bono de guerra» equivale a 60 dólares y el bono de alimentación a 40 dólares, lo que apenas alcanza para cubrir una cuarta parte de la canasta alimentaria que, según el Cendas-FVM, en febrero se ubicó en 548 dólares para adquirir 60 productos básicos.
«Pienso que el gobierno hoy va a tratar de seguir bonificando el salario y eso sería grave, porque eso sería prácticamente pérdidas de prestaciones sociales, la pérdida de los aguinaldos, la pérdida de las vacaciones y la pérdida de los bonos recreacionales», dijo Luisa Rada representante del Magisterio en Caracas.
La docente agregó que si el gobierno «no lanza un aumento por encima de los 200 dólares estaría violando todos los convenios y tratados de la OIT (Organización Internacional del Trabajo), que son instrumentos de derechos humanos».
Los trabajadores también protestaron en los estados Aragua, Barinas, Bolívar, Guárico, Guyana, Lara, Miranda, Nueva Esparta, Yaracuy, entre otros. Todos en exigencia a que el salario mínimo sea ajustado como mínimo a 200 dólares mensuales.
«Hija, aquí estamos luchando para vuelvas al país. Aquí te esperamos con los brazos abiertos tu familia. Te fuiste por esta crisis maligna que han hecho estos socialistas, aquí estamos luchando», dijo un extrabajor de Sidor en la movilización del estado Bolívar.
Jenry Leonado Cárdenas, presidente de la organización sindical Misutic, ratificó que los trabajadores venezolanos lo que esperan es «un salario mínimo que nos satisfaga a todos, que por lo menos le alcance al trabajador para su alimentación, su transporte, su recreación, sus vacaciones como anteriormente lo hacíamos».
Escarlet Mujica, profesora de la Universidad Simón Bolívar, enfatizó que es preocupante que no hay prestaciones sociales ni seguridad jurídica para los trabajadores que se jubilen con un salario mínimo como el actual.
«Nosotros tenemos la voluntad de defender y de exigir todos nuestros derechos, en especial el de los trabajadores, la reivindicación del salario y el rescate de las prestaciones sociales», apuntó.
En vista de que es un año electoral, se espera que en el transcurso del día Nicolás Maduro anuncie un ajuste en el pago del salario mínimo, aunque los trabajadores no descartan que el anuncio sea inferior a los 200 dólares que están exigiendo como mínimo.
Conflicto en Plaza Venezuela
En horas del mediodía, funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) crearon un cerco en Plaza Venezuela, a la altura del Consejo Nacional Electoral (CNE), con el objetivo de impedir que continuará la movilización de los trabajadores hacia al oeste de Caracas.
En ese mismo lugar llegaron motorizados y personas identificadas con camisas rojas -presumiblemente afectos al chavismo-, lo que desencadenó en una pelea entre los asistentes.
La ONG Provea alertó, a través de su cuenta X, que los «trabajadores concentrados en Plaza Venezuela fueron agredidos por grupos de motorizados prooficialistas. Los agentes de seguridad que impiden el paso de la marcha autónoma hacia el centro de Caracas no actuaron para impedir la agresión contra los manifestantes pacíficos».
Asimismo, el dirigente sindical y representante de Monitor Salud, Mauro Zambrano, rechazó las acciones de represión contra los trabajadores venezolanos, que se encontraban manifestando pacíficamente.
«Esto no se puede permitir en el país. Cómo es posible que bandas armadas golpeen a trabajadores. Lo que reclamamos son salarios dignos. Responsabilizamos a Maduro de lo que pueda suceder aquí «, advirtió.
Oficialistas expresaron su respaldo a Maduro


Paralelamente a la protesta de los trabajadores, el oficialismo también realizó una movilización en el oeste de Caracas, teniendo como punto de partida la avenida Libertador, a la altura de la Cantv, con el objetivo de «reconocer el esfuerzo de la fuerza laboral y garantizar una Venezuela potencia».
Jerson Tablante precisó que «lo que exigimos los trabajadores son reajustes salariales y mejores condiciones para el trabajador. Hoy estamos dando apoyo a nuestro presidente y en este momento es importante la toma de decisiones a nivel del gobierno nacional».
Asimismo, Tesia Oroso aseveró: «Yo estoy muy muy bien y le pido al presidente de la República que siga para adelante porque la esperanza está en la calle».
Al final, Nicolás Maduro se unió a los simpatizantes del oficialismo que marcharon desde Pdvsa La Campiña en conmemoración del Día Internacional del Trabajador. Lo acompañaron su esposa Cilia Flores y varios dirigentes del partido PSUV.
La movilización del oficialismo también se llevó a cabo en varios estados del país, entre ellos, Aragua, Carabobo, Guárico, La Guaira, Yaracuy y Distrito Capital.
Fotos: Raúl Romero
