En tiempos de cuarentena y recesión económica flotan las ideas para emprender. Es el caso de José Alfredo Díaz, quien se desempeña como mecánico y ha transformado su vehículo, un viejo Dodge Dart de los años setenta, en una auténtica cauchera móvil.
Monto todo el equipo para trabajar en la calle. Le monto un motor, se llena el tanque de aire y atrás la máquina de sacar cauchos con las palancas y todo, dijo Díaz a HispanoPost.
Díaz es uno de los tantos venezolanos que no se amilana ante los embates de la economía y ahora por la pandemia por el coronavirus COVID-19. Sale a la calle con su cauchera móvil, cuya idea las materializó viendo tutoriales de YouTube y, en parte, por su ingenio empírico.
Como anillo al dedo les cayó a los conductores el servicio que presta de este emprendedor. Para algunos se ha convertido en un héroe o ángel de la carretera cuando más de uno se queda accidentado en la Panamericana, ya que todas las caucheras se encuentran cerradas.
El trabajo de Díaz es similar al de una cauchera tradicional: desmonta cauchos desinflados y los repara. Por un parche cobra 330 mil bolívares o dos dólares. También ofrece sus servicios a domicilio y dice que se siente muy orgulloso de su creación junto a su joven socio.
Señala que necesita moverse para seguir generando ingresos y mantener a su familia en medio de la crisis que representa la pandemia.



