La pandemia ha puesto en relieve que la violencia doméstica contra la mujer es tan letal como el mismo Coronavirus y Constanza Profeta, productora venezolana con más de 25 años de experiencia, logró impulsar la voz de la mujer en el mensaje institucional Behind the Mask para United Nations (UN) Women Chicago, convirtiéndose así en Partner Producer para la UN.
Temas como la igualdad y equidad de mujeres, niñas y adolescentes en situaciones de riesgo y pobreza son destacados en sus producciones. Actualmente está en producción una campaña para generar conciencia de la situación de las mujeres refugiadas en Bangladesh.
La labor de Profeta no queda ahí, a lo largo de su trayectoria ha sido laureada en múltiples festivales publicitarios a nivel mundial: New York Festival, Ojo de Iberoamérica, Wave Festival, London Festival, entre muchísimos otros tanto a nivel internacional como local.
Esta experiencia le ha permitido aportar desde su área profesional en tiempos de pandemia oportunidades académicas vía online: Charlas y clases magistrales para la Universidad Católica Andrés Bello en Venezuela, Brothers Escuela Creativa en Panamá, Convención Woman in the City en Miami.
Su contribución al universo audiovisual en Venezuela y Latinoamérica es profunda, al haber producido: En los roques, 900-Pánico, Dios te Pague, el film venezolano El Inca, el documental Gio y el Mar (en beneficio de la lucha contra la esclerosis múltiple), los largometraje Dirección Opuesta y Gilma.
Profeta está presente en las asociaciones gremiales de cine y producción audiovisual en Venezuela, al ser, por ejemplo, miembro de la Sociedad Venezolana de Cinematografía, miembro del consejo nacional administrativo del CNAC (Centro Nacional Autónomo de Cinematografía), de la Academia de Cine de Venezuela, entre muchos otros.
Pero su aporte más significativo para la sociedad venezolana es Caja Mágica, una Asociación Civil sin fines de lucro que desarrolla actividades creativas para niños de escasos recursos desde hace más de 12 años.
El talento y la dedicación de Constanza han trascendido desde Venezuela a Estados Unidos y llegado a lugares tan remotos como Bangladesh, no sólo para nutrir el orgullo criollo sino también para dejar una huella que ayude a tener un mundo mejor.
Nota de prensa
