Las medicinas curan, pero el precio mata, afirmó Emilio Delgado, quien tiene más de 70% de sus piernas quemadas tras sufrir un accidente.
Para él la ayuda humanitaria es una urgencia. Aunque no es un mendigo, pasa todos los días en una de las calles más transitadas de Chacao, sentado en su desgastada silla de ruedas, con la ropa sucia- porque no le alcanza para comprar jabón- y trata de rebuscarse vendiendo algunos artículos que pueda generarle ingresos.
Esas medicinas de la India y de China que traen ellos no dan el efecto que las que uno podía comprar antes. Un miligramo de esos antibióticos tarda mucho más y ya llevo siete meses con las piernas así. No puedo hacerme las curas de mis quemadas todos los días porque no consigo las vendas, no consigo la sulfadiazina de plata y tampoco los antibióticos buenos. Cuando me las hacen en los hospitales llevo todo, se lamenta Emilio, quien hizo una pausa en su lectura de un libro de Oscar Wilde.
El hombre de 48 años de edad contó que muchas veces le tocó tomarles fotos a sus placas porque en los hospitales no hay películas para los rayos X, una práctica que no pudo continuar porque le robaron su teléfono.
Analía Márquez, paciente oncológica, coincide con Delgado: La ayuda humanitaria es una urgencia.
Llevo dos años viviendo este calvario y claro que necesitamos la ayuda humanitaria no importa de donde venga, aunque esta crisis la generaron ellos. No consigo medicamentos y cuando finalmente los encuentro no los puedo pagar, relata Márquez, quien llevaba más de dos horas haciendo una larga fila para comprar pescado regulado en un camión dispuesto por la administración de Maduro.
Nuevo llamado a no politizar
La crisis humanitaria, que podría agravarse este año pues el Fondo Monetario Internacional pronostica que la economía de Venezuela se reducirá en 25%, finalmente fue reconocida y constatada por organismos internacionales como la ONU, su grupo de contacto, y ahora por la Cruz Roja, organización que ha intentado preservar los principios de neutralidad, imparcialidad e independencia. Sin embargo, la polémica sobre la politización de la ayuda humanitaria continua pese a los llamados que han hecho a ambas partes.
Le pedimos a todos los sectores del país que por favor nos dejen trabajar. Por favor no traten de politizar esta ayuda y dejen que lo hagamos dentro de nuestros principios fundamentales de neutralidad, imparcialidad e independencia, pidió este miércoles 17 de abril Mario Villarroel, presidente de la Cruz Roja Venezolana, durante la entrega de ayuda al Hospital Carlos J. Bello, ubicado en Caracas, primer centro asistencial que recibió donaciones.
El petitorio de Villarroel contrasta con las declaraciones del martes 16 de abril de Carlos Alvarado, ministro de Salud de la administración de Maduro, quien aseguró que las 24 toneladas de insumos enviados viene de la mano del presidente Nicolás Maduro y el Gobierno bolivariano.
Aniversario de Barrio Adentro, ¿celebración del fracaso?
Horas más tarde a las declaraciones de Alvarado, desde el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, donde arribó el primer avión con el cargamento, Maduro hacia alarde del éxito de la Misión Barrio Adentro.
Ese mismo día que entró a Venezuela la ayuda humanitaria de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, cumplió 16 años el programa social que era para garantizar atención medica preventiva y gratuita a las comunidades más humildes del país.
No hay declaraciones
Hispanopost intentó tener una entrevista con Franceso Rocca, presidente de la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, sin embargo, su equipo manifestó que no dará declaraciones en los próximos días.
