El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, restó importancia a un repunte de la inflación provocado por su guerra con Irán, insistiendo este miércoles en que “las cifras eran excelentes”.
“Me encanta”, dijo refiriéndose a los nuevos datos que mostraban que la inflación anual había alcanzado su nivel más alto en tres años. “Me encanta la inflación”, indicó.
Las declaraciones de Trump se produjeron poco después de que la Oficina de Estadísticas Laborales informara que la inflación anual alcanzó el 4,2 % en mayo, impulsada principalmente por los costos de la energía, que han aumentado drásticamente desde que Estados Unidos atacó a Irán por primera vez a principios de este año.
El presidente ha desestimado repetidamente las preocupaciones sobre el aumento de los precios y el impacto que podrían tener en la percepción de los votantes, afirmando que los costos caerán rápidamente una vez que termine la guerra.
El mes pasado, dijo a los periodistas que no toma en cuenta las finanzas de los estadounidenses “ni un poco” mientras negocia con Irán; un comentario que más tarde defendió calificándolo de “declaración perfecta”.
El miércoles, Trump reiteró su convicción de que la inflación se moderaría inmediatamente una vez que finalice la guerra con Irán y el petróleo vuelva a fluir libremente por el estrecho de Ormuz.
“Van a bajar”, dijo sobre los precios de la posguerra. “Van a caer en picada”, añadió.
No obstante, hasta ahora Trump no ha logrado asegurar un alto el fuego permanente, a pesar de haber afirmado continuamente durante meses que Irán está cerca de aceptar un acuerdo.
Con información de CNN
