En uno de los fallos de la Corte Suprema de Estados Unidos de mayor impacto político en lo que va del segundo mandato de Donald Trump, el máximo tribunal falló en contra este martes de la orden ejecutiva del presidente que limitaba la ciudadanía por derecho de nacimiento en Estados Unidos, un duro revés para una de las prioridades de la administración republicana en su estrategia migratoria.
La trascendental decisión de la Corte -con seis votos a favor y tres en contra- desestima así el decreto firmado por Trump al día siguiente de su regreso a la Casa Blanca, en enero del año pasado, que instruía a las agencias federales a que se nieguen a reconocer la ciudadanía de los bebés nacidos en Estados Unidos que no tengan al menos un padre o madre que sea ciudadano estadounidense o residente permanente legal.
En un duro posteo en su red Truth Social, Trump fustigó el fallo al calificarlo de “muy malo” para Estados Unidos, y lanzó una advertencia. “Podemos solucionarlo fácilmente en el Congreso mediante legislación, con el apoyo del presidente, algo que ha quedado claro durante este proceso. ¡No hace falta una enmienda constitucional larga y engorrosa!“, escribió.
El mandatario añadió que el Congreso -hoy bajo control republicano, aunque han surgido disidencias con la Casa Blanca- debería empezar a trabajar “hoy mismo” para poner fin a la ciudadanía por derecho de nacimiento, “una práctica costosa e injusta”, remarcó.
La orden ejecutiva de Trump nunca llegó a entrar en vigor ya que fue bloqueada rápidamente por varios tribunales inferiores debido a que chocaba con la 14ª Enmienda de la Constitución —ratificada en 1868—, la cual estipula que “todas las personas nacidas o naturalizadas en Estados Unidos, y sujetas a su jurisdicción, son ciudadanas de Estados Unidos y del estado en el que residen”.
En el escrito con la opinión mayoritaria de la Corte, su presidente, John Roberts, hizo referencia a un fallo de 1898 que reconocía que la 14ª Enmienda otorga la ciudadanía por nacimiento en territorio estadounidense, incluso a los hijos de ciudadanos extranjeros. Aquella histórica sentencia determinó que Wong Kim Ark —un hombre nacido en San Francisco e hijo de inmigrantes chinos— era ciudadano.
“No es de extrañar, pues, que en los 128 años transcurridos desde entonces hayamos entendido reiteradamente que la norma establecida en el caso ‘Wong Kim Ark’ garantiza la ciudadanía a todos los niños nacidos en Estados Unidos y sujetos a su jurisdicción”, señaló Roberts. “No vemos motivo alguno para apartarnos de ese criterio hoy en día”, afirmó.
En el escrito, de unas 200 páginas, Roberts también señaló que existían “escasas pruebas” que respaldaran la “visión drásticamente revisionista” de la administración Trump sobre cómo interpretar la cláusula de ciudadanía.
“La ciudadanía, tanto entonces como ahora, consistía en el derecho a tener derechos: a participar libremente en nuestra comunidad política. Los artífices de la 14ª Enmienda extendieron esa promesa a ‘toda persona nacida libre en esta tierra’”, escribió Roberts. “Hoy mantenemos esa promesa”, añadió.
Los tres magistrados que expresaron su disidencia fueron Clarence Thomas, Samuel Alito y Neil Gorsuch, mientras que de los seis que integraron la mayoría, cinco coincidieron en que la orden firmada por Trump era inconstitucional: los conservadores Roberts y Amy Coney Barrett, y las tres magistradas progresistas, Sonia Sotomayor, Elena Kagan y Ketanji Brown Jackson.
Con información de La Nacion/Yahoo
