El tope se inserta dentro de la urbanidad mexicana como un elemento que cambia el trazado de la ciudad y define el diario de quienes se mueven en automóviles. Una barrera arquitectónica que limita la velocidad de los autos en zonas residenciales y comerciales, y que en puede llegar a tener diversidad de estilos y formas. Para los mexicanos el tope resulta necesario para sentir un poco más de seguridad, y muchos los exigen en sus propias colonias. En torno al polémico «tope» y a la cultura popular que se teje a su alrededor nos explica el reportero mexicano Emilio Lezama.



