Más de 500.000 venezolanos que ya se colocaron la primera dosis de la vacuna Sputnik V están a la espera de la segunda inyección. De acuerdo con fuentes vinculadas al sector salud, recientemente llegó un cargamento con unas 50.000 vacunas rusas, pero hasta la fecha la administración de Nicolás Maduro no ha ofrecido informacion oficial al respecto.
Uno de los consultados, quien no quiso revelar su identidad, señaló que maneja información extraoficial de que a Venezuela ingresó un cargamento minoritario de las inyecciones rusas. “Bajo cuerda, nos enteramos que habían llegado 50.000 dosis, pero aparentemente para los allegados al gobierno”, apuntó.
Sin embargo, el secretario de la Academia Nacional de Medicina (ANM), Huniades Urbina Medina, indicó que ayer hablaron “con la gente de la mesa técnica y no hay noticias sobre la segunda dosis de la vacuna Sputnik, nadie sabe nada». Recordó que desde el laboratorio Gamaleya se dijo que habría disponibilidad en 180 días, «pero es que no tienen producción suficiente para cumplir los compromisos que adquirieron”.
Por su parte, el virólogo José Esparza aseguró que por falta de información oficial se desconocen las cifras reales de la cantidad de vacunas contra la COVID- 19 que han ingresado al país y que han sido aplicadas a los venezolanos. “El régimen no da información sobre las vacunas que recibe ni sobre las que se administran. Con respecto a la segunda dosis de la Sputnik V se dice que ya llegó a Venezuela, pero el régimen no lo ha informado oficialmente”.
¿Cómo va la vacunación en Venezuela?
Desde el pasado 26 de julio, en el portal del Ministerio de Salud no hay nueva información sobre el proceso de vacunación contra la COVID-19. Para entonces, el despacho aseguraba que se habían inoculado “3.612.473 venezolanos y venezolanas continuando con el Plan Masivo de Vacunación” que inició en mayo. En la misma nota de prensa, la administración de Maduro ofrecía para los meses de agosto y septiembre “grandes sorpresas” sobre el proceso de vacunación.
De acuerdo con cifras publicadas en el mismo portal, hasta la fecha en el país se han reportado 327.450 casos de COVID-19 y, al corte del martes 24 de agosto,10.153 se mantenían activos. También se informa que la enfermedad ha cobrado la vida 3.924 personas residentes en Venezuela.
La ONG Médicos Unidos de Venezuela aseguró que, según sus cifras, menos de 3% de la población está vacunada, por lo que alertó sobre una posible propagación masiva de la COVID-19 en el país, ante la proximidad del inicio de las clases y la campaña electoral para los comicios regionales y municipales del 21 de noviembre.
Ni siquiera la Organización Panamericana de la Salud (OPS) conoce las cifras finales del proceso de vacunación que se sigue en Venezuela, pues cuenta y espera por la información oficial ofrecida por la administración de Maduro. Ante la pregunta de si manejan la cifra de vacunados en el país, esto fue lo que declaró el director del Departamento de Preparación para Emergencias y Desastres, Ciro Ugarte, este miércoles: “Las vacunas que Venezuela está utilizando para vacunar a su población provienen de las negociaciones y relaciones que tiene Venezuela a través de sus mecanismos bilaterales y ha venido recibiendo vacunas. Entendemos que va a seguir recibiéndolas en los próximos días y semanas, mientras las vacunas del mecanismo Covax llegan a Venezuela”.
Eficientes ante las variantes
En cuanto a preocupación por la letalidad de las distintas variantes de la COVID-19 que se han registrado en el país, específicamente la delta, y la eficacia de las vacunas que han ingresado al país, Esparza ratificó la capacidad de protección de las dosis.
“Hasta ahora las dos dosis de vacunas han demostrado proteger contra la enfermedad grave y hospitalización por la variante delta, pero ya se han reportado casos graves en personas vacunadas con deficiencias inmunológicas, donde sabemos que dos dosis no son suficientes y necesitan un refuerzo, o en personas mayores de 60 años de edad con más de seis meses de haber recibido la vacunación. Por eso, ahora algunos países están poniendo la tercera dosis”, dijo.
No obstante, en la conferencia de prensa de la OPS, su directora Carissa Etienne hizo un llamado a la calma a las personas que están solicitando la vacuna de “refuerzo” e invitó a los países a preocuparse por ampliar el proceso de vacunación en sus territorios, antes de aplicar terceras dosis.
“La prioridad es ampliar rápidamente la vacunación para cubrir a los grupos vulnerables. Los países necesitan asegurar el acceso a las vacunas a fin de lograr la cobertura vacunal alta de 80%. Sobre la tercera dosis no tenemos datos para recomendar una tercera dosis. Los expertos están realizando estudios y ensayos científicos, pero creo que es esencial contar con estos datos para dar una recomendación que puede ser diferente para cada vacuna y para grupos específicos, como, por ejemplo, las personas inmunodeprimidas, de edad avanzada y la población general”.
Reiteró que la mejor protección contra las nuevas variantes de preocupación es el control del contagio en todas partes. Por tal motivo, indicó que la necesidad urgente de contar con acceso equitativo a las vacunas es un requisito ético y se trata de la mejor respuesta a esta amenaza. “Menos de 25% de las personas en América Latina y el Caribe han recibido la vacunación completa contra la COVID-19 y en algunos países la cifra es inferior 5%. En cientos de países hay millones de personas sin protegerse, la falta de vacunas ha obstaculizado nuestra respuesta frente a la pandemia”.
Migrantes venezolanos vacunados
El director del Departamento de Preparación para Emergencias y Desastres de la OPS, Ciro Ugarte, informó que, de acuerdo con el corte recibido el pasado 30 de julio, más de 60.000 venezolanos migrantes han sido vacunados contra la COVID-19 en Perú y otros 17.000 también han recibido la dosis inmunizadora en Colombia.
“Respecto al apoyo a Colombia y otros países desde el primer momento de la vacunación para los inmigrantes no solamente de Venezuela, sino de todos los países y en todos los países de la región, hemos trabajado con los programas de inmunizaciones de la OPS y de los ministerios de la salud para incorporar a los migrantes y otras poblaciones vulnerables dentro de los programas nacionales de vacunación”, dijo Ugarte.
Agregó que en el caso de Colombia, se incorporaron a los migrantes regularizados en el programa de vacunación. De tal manera, que tanto migrantes venezolanos como de otros países han recibido la vacunación a través de ese programa. «Las últimas cifras que nos proporcionaron es que un poco más de 17.000 dosis se aplicaron y la mayoría fueron aplicadas a migrantes venezolanos. En el caso de Perú, la cantidad de dosis que se aplicaron a migrantes venezolanos fue de 66.000”.
Ugarte indicó que los gobiernos que han recibido migrantes los incluyan en sus respectivos programas de vacunación. “Esto es un trabajo de largo alcance y esperamos que tanto los migrantes que están en condición regular, como los que están irregulares, muchos de ellos sin documentación adecuada, puedan ser incorporados en la vacunación. Lo que es muy importante para reducir la transmisión de la COVID-19 en los paíse. Es muy importante incluir, principalmente, a aquellos que no tienen acceso a los servicios de salud porque si se enferman van a ir muy tarde a los servicios de salud y mientras tanto van a transmitir la enfermedad a muchos otros. No es solamente un mecanismo de solidaridad, sino que también es una medida de salud pública para reducir el riesgo de transmisión en los propios países”.
Agradeció a los países que han ofrecido donaciones de vacunas para ayudar a las naciones que no están en condiciones de pagarlas: “En todos los países se está incluyendo a la población migrante venezolana, pero es necesaria una cantidad mucho mayor de vacunas porque la población migrante es muy grande en esos países». Puntualizó que esto se está haciendo través de donaciones, como la de Canadá, «que ha sido muy generosa de poder apoyar a través de la OPS a países Latinoamérica que han recibido grandes cantidades de migrantes. También estamos en el proceso de comprar vacunas a través del mecanismo Covax y de otros mecanismos, como en Colombia que se han coordinado a través de los acuerdos bilaterales”.
