El sector privado ha respondido bien a las recurrentes y prolongadas interrupciones del servicio eléctrico con la instalación de plantas independientes generadoras de energía.
Sin embargo, esta previsión -que evita parálisis de las operaciones y máquinas, así como en la conservación en frío de los productos como alimentos y medicinas- se ha convertido en una cara y engorrosa carga para las empresas, aseguraron fuentes del sector energético y empresarial que solicitaron guardar sus nombres en reserva.
«El abastecimiento de diésel sigue siendo un gran problema como consecuencia del déficit (30%) de la demanda en el mercado interno», explicó un consultado.
Agregó que las refinerías de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) procesan actualmente 40.000 barriles diarios del combustible, el cual se destina fundamentalmente al uso automotor, quedando la generación termoeléctrica en un segundo plano.
Las fuentes admitieron que ha mejorado la distribución del combustible para las plantas de autogeneración eléctrica en las fábricas y comercios, pero persisten dificultades para asegurarse el diésel.
«Tenemos tres tiendas, cada una con su planta electrica que se activa cuando se va la luz. Pero la seguridad de tener suficiente stock de combustible es un dolor de cabeza», refirió un empresario.
Precisó que, en su caso, mensualmente las plantas consumen más de 200 litros del combustible.
«Esto representa un costo, además de la incertidumbre de contar con el diésel suficiente para atender la contingencia», advirtió.
Otro consultado señaló que el precio del diésel en el mercado interno (0,50 dólares el litro) tiene su peso específico en el esquema de costos.
«Otro problema son los pasos burocráticos para garantizarse la provisión suficiente de diésel», insistió.
Energía de respaldo
Según las fuentes, casi 90% de las industrias pequeñas, medianas y grandes en Venezuela tienen instaladas plantas eléctricas como respaldo a la continuidad operativa cuando se va la luz.
Y más de 60% de los comercios -hoteles, centros comerciales, supermercados y carnicerías, entre otros- del país poseen plantas autogeneradoras de electricidad.
Las fuentes indicaron que las grandes plantas de generación térmica manejadas por la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) sí tienen plenamente garantizado el suministro (3.000 barriles diarios) de diésel para sus operaciones.
Sin embargo, aclararon que de la capacidad instalada de 10.300 Megavatios, el aporte actual del parque térmico al distema eléctrico nacional (SEN) es de 1.200 Mw.
Ello se debe a que muchas máquinas están inoperativas por falta de mantenimiento e inversión.
Las fuentes revelaron que las plantas térmicas de Corpoelec son afectadas por el déficit (también de 30%) de la demanda de gas natural de petróleo en el mercado interno.
