Brasil y su presidenta entre dos aguas: Los que Sí, los que No

    0
    330

    Mientras el Senado Federal discute en sesión plenaria, la posibilidad de apartar del cargo a la actual presidenta del país, Dilma Rousseff, las calles se dividen entre opositores y seguidores de la petista. Brasil es un hervidero, los días previos a la votación no se ha hablado de otra cosa. En bares, barrios y hasta en la propia playa,  el fútbol ha dejado paso a la política. Hoy los brasileños están más preocupados que nunca por la inestabilidad del país.

    La situación no es para menos, con una crisis económica que ha propiciado incluso la huida de buena parte de los inversores internacionales y la consecuente caída de la moneda nacional, la incertidumbre de lo que sucederá a partir de ahora crea dudas en el mercado y también en el día a día de los brasileños.

    Si Roussef fuera apartada hoy de su cargo temporalmente (180 días), asumiría la presidencia el actual vice-presidente del país, Michel Temer (PMDB), investigado en el caso de corrupción de Lava Jato. La decisión, cuyo resultado se sabrá hoy, va a depender de la mayoría de los senadores representados en el pleno.

    El último intento por evitar el Impeachment, fue protagonizado por el presidente interino de la Cámara de Diputados, Waldir Maranhão, el pasado lunes quien trató de anular la votación del 17 de abril. Un intento fallido después de que ayer el presidente del Senado, Renan Calheiros, devolviera nuevamente a su estado el proceso de Impeachment con una dura intervención durante la sesión plenaria.

    Hoy el resultado de la votación en el Senado puede llevar nuevamente a detractores y gobernistas a las calles, pues todo hace indicar  que la presidenta podría ser apartada de su cargo.