Algunas zonas de Venezuela devastadas por dos terremotos el miércoles pasado aún no han recibido ayuda gubernamental para las labores de rescate y recuperación, según comentaron los lunes residentes de algunas de las localidades más afectadas.
En El Junquito —donde los venezolanos suelen pasar los fines de semana—, los habitantes afirman haber visto a pocos funcionarios públicos, mientras que agricultores y otros vecinos han estado suministrando productos básicos a la comunidad.
«Esperamos respuestas, que se retiren los escombros, que se realicen inspecciones y que se ayude a las personas realmente afectadas», declaró Keily Ibarra, una manicurista de 33 años que encabeza las reclamaciones ciudadanas ante las autoridades. Ibarra instó al gobierno a hacer «lo que haya que hacer».
El centro comercial de El Junquito quedó en gran parte destruido por los sismos; durante una visita de Reuters se podían observar edificios colapsados. Varios residentes que no tienen otro lugar adonde ir han instalado tiendas de campaña en un terreno abierto, a pesar del riesgo que representan los edificios dañados y derrumbados en las cercanías.
«No sabemos dónde nos vamos a ubicar ni cuánto tiempo estaremos aquí», dijo Tony Abreu, propietario de una dulcería local que vive en una tienda de campaña desde los terremotos, ya que no es seguro regresar a su vivienda ni a su negocio.
También ha habido informes extraoficiales de víctimas mortales tras el derrumbe de casas y edificios en los vecindarios circundantes.
Si bien varios grupos internacionales de ayuda y rescate se han movilizado hacia Venezuela, la mayor parte de la asistencia se ha concentrado en La Guaira, el estado más afectado de un país sumido desde hace tiempo en una profunda crisis política y económica.
Con información de Reuters / Foto: Noticias Canali
