José Luis Rodríguez, presidente de la Confederación de la Industria del Gas (Coningas), afirmó que las pequeñas y medianas empresas del sector gasífero en Venezuela tienen una cuota de participación en la distribución de Gas Licuado de Petróleo (GLP que “está sobre el 30%”, a pesar de los cambios y desafíos recientes.
“Ha habido diferentes modificaciones por contingencias, como la explosión que hubo en noviembre, y eso afectó todo el servicio, lo que fue la asignación de cupos”, indicó.
Sin embargo, aseguró que han ido recuperando los cupos. “Hoy en día estamos con una asignación que está sobre el 7-10%. Nos falta todavía un óptimo de 20% para poder estar al 100% de nuestra capacidad”.
Con respecto a la explosión, Rodríguez mencionó que “el esfuerzo que hizo Pdvsa Gas, el ministerio y la industria fue grande para poder recuperar en tiempo récord la producción y al día de hoy ya los niveles no es algo de preocupación porque se sigue produciendo mucho más de lo que demanda el Estado”.
En el programa Petroguía, que se transmite por Fedecámaras Radio, resaltó que tras la privatización las transnacionales como VenGas y Tropigas durante la gestión del fallecido presidente Hugo Chávez, el sector privado ha seguido trabajando.
“En esa transición que se hizo de la privatización de VenGas y Tropigas, nosotros seguimos manteniendo desde hace 60 años todas nuestras empresas. Seguimos formando parte de ese ecosistema de empresas de distribución de GLP en Venezuela”, aseveró.
Dijo que “al día de hoy/ cuentan con 26 plantas en todo el país, donde “abarcamos 13 estados y estamos conformados con alrededor de 167 empresas que seguimos haciendo vida en el servicio del gas”.
El sector privado quiere mayor participación
También se refirió a la creación de Pdvsa Gas Comunal y la fragmentación de esta filial en varias regiones, lo que ha permitido a las gobernaciones atender de manera más directa las necesidades locales.
Sin embargo, expresó que el sector privado busca mayor participación y colaboración, proponiendo soluciones para mejorar tarifas, normalizar precios y facilitar inversiones en infraestructura y tecnología, incluso en áreas como telemetría, afectadas por sanciones internacionales.
En cuanto a las tarifas, Rodríguez señaló que no existe un precio único a nivel nacional, sino que varía según la estructura de costos y decisiones regionales, con precios que oscilan entre 2 y 5 dólares por cilindro pequeño. La falta de una tarifa fija limita las inversiones y el crecimiento del sector.
