Tras las elecciones presidenciales en Venezuela, realizadas el pasado 28 de julio, que desembocaron en un ambiente de conflictividad política en el país, economistas analizan cómo esto podría impactar la inflación y el tipo de cambio.
«Tuvimos un primer semestre con el tipo de cambio prácticamente fijo y una inflación muy baja para el estándar venezolano: menos de 10% en lo que va de 2024», sostuvo Luis Oliveros, decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Metropolitana (Unimet).
Sin embargo, para este segundo semestre de 2024 le preocupa el impacto que pueda tener la gestión fiscal, así como la posibilidad de que se apliquen nuevas sanciones económicas contra Venezuela.
«Si las sanciones impactan en el flujo de caja en divisas del gobierno, eso automáticamente va a generarle menos herramientas para poder defender el tipo de cambio y para poder mantener a raya el financiamiento monetario del déficit fiscal», explicó Oliveros.
Puntualizó que esto podría hacer que el tipo de cambio del Banco Central de Venezuela (BCV) se mueva mucho más rápido en este segundo semestre y, adicionalmente, «podríamos tener una inflación más elevada».
«Cuidado si tenemos el doble o el triple de inflación en este segundo semestre en comparación con la que tuvimos en el primer semestre. Vamos a ver qué política va a instrumentar el Banco Central para tratar de contener el tipo de cambio y también para tratar de contener la inflación, pero no va a ser fácil», señaló.
Venezuela podría regresar al 3,5% de crecimiento económico
El economista y profesor del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA), Aarón Olmos, precisó que la incertidumbre que genera la situación política poselectoral hace cambiar las proyecciones que manejaba el Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF) hasta junio de 2024.
A su criterio, se podrían «ralentizar los indicadores» de crecimiento económico, tipo de cambio e inflación. «Pudiésemos estar hablando de un índice de actividad económica ya no de 5%, sino quizás de regresar al 3,5% de crecimiento, dada toda esta situación de los países que están pidiendo que se revisen las actas y porque, posiblemente, vendrían más sanciones».
En relación con el tipo de cambio, Olmos afirmó que «el Banco Central de Venezuela está trabajando bastante en mantenerlo a raya». De hecho, enfatizó que el lunes 6 de agosto, el ente emisor realizó una intervención por alrededor de 80 millones de dólares para continuar conteniendo el tipo de cambio oficial, que tiene una brecha de 15% con respecto a la tasa del dólar paralelo.
«Podríamos estar hablando de un tipo de cambio quizás en el orden de 50 bolívares por dólar para el segundo semestre de 2024, pero todo dependerá de cómo se solvente el conflicto político», recalcó Olmos.
En el caso de la inflación, dijo que podría volver a 48% o 50% “en un escenario que pudiésemos llamar el escenario más agradable».
Apuntó que estas proyecciones «pudiesen ser peor si escala el problema político en Venezuela, hay más sanciones y más países que no reconozcan los resultados del CNE. Estos indicadores pudieran tener una escalada bastante pronunciada».
¿Suspendidas nuevas licencias para la industria petrolera?
Manuel Sutherland, economista, profesor de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y director del Centro de Investigación y Formación Obrera (CIFO), aseguró el otorgamiento de nuevas licencias a la industria petrolera venezolana está suspendido hasta que no se solvente el conflicto político.
«Es muy difícil hablar de escenarios en la actualidad, porque todo está muy imbuido en la situación política. No se sabe qué va a suceder en el cortísimo plazo. Hay negociaciones múltiples y hay complejidades muy grandes. Eso hace que todas las inversiones que se tenían planeadas se suspendan. La apertura de nuevas licencias para la extracción petrolera está suspendida», recalcó.
El también director del doctorado en Ciencias Económicas de la UNSAM de Buenos Aires, Argentina, enfatizó que si las negociaciones entre la comunidad internacional, la administración de Nicolás Maduro y la oposición no dan frutos, «es muy probable que el gobierno estadounidense coloque sanciones más fuertes y retire la licencia a Chevron y a otras empresas que están haciendo negocios petroleros en Venezuela».
Ese escenario, de acuerdo con Sutherland, haría que el ingreso en divisas a Venezuela baje considerablemente y, por ende, «no se pueda sostener el número artificial de 37 bolívares por dólares, que realmente no refleja las variaciones reales del tipo de cambio del BCV».
Resaltó que la revocación de las licencias petroleras actuales «reduciría drásticamente la extracción diaria de petróleo y haría que fuera imposible sostener el tipo de cambio con petrodólares artificialmente quemados”, indicó.
Además, a su juicio, “habría una sobrecorrección en el tipo de cambio muy en el corto plazo, que también podría duplicarse o triplicarse y estallar un período de hiperinflación, que pudiera empeorar con ciclos de escasez temporal y una escasez que pudiera ser impulsada por la reactivación de la Ley de Precios Justos y la economía entraría en una caída fuertísima».
