El conflicto en Medio Oriente ha causado un drástico cambio en las perspectivas del Fondo Monetario Internacional para la economía mundial, según declaró este jueves su directora, Kristalina Georgieva.
“De no haber sido por este impacto, habríamos revisado al alza el crecimiento global. Pero ahora, incluso nuestro escenario más optimista contempla una revisión a la baja del crecimiento”, dijo en un comunicado. “¿Por qué? Debido a los daños en la infraestructura, las interrupciones en el suministro, la pérdida de confianza y otros efectos negativos”.
El FMI tiene previsto publicar la próxima semana una versión actualizada de su informe sobre las Perspectivas de la Economía Mundial. En su informe anterior, publicado en enero, pronosticó un crecimiento global del 3,3 % este año y del 3,2 % en 2027.
En cuanto al impacto económico de la guerra, Georgieva afirmó que, incluso en el mejor de los casos, “no habrá un retorno definitivo” al statu quo anterior. Puso como ejemplo el tránsito marítimo por el estrecho de Bab el-Mandeb, en el mar Rojo, y señaló que aún no se ha recuperado por completo de los ataques de los hutíes, que comenzaron a finales de 2023. “Sigue estancado en aproximadamente la mitad de su nivel de 2023”, indicó.
“Realmente no sabemos qué depara el futuro para los tránsitos a través del estrecho de Ormuz […] Lo que sí sabemos es que el crecimiento [económico] será más lento, incluso si la nueva paz es duradera”, añadió Georgieva, en referencia al alto el fuego entre Estados Unidos e Irán.
También afirmó que las “colaterales” de la guerra ya existentes durarán algún tiempo, señalando la escasez de diésel y combustible para aviones, y el hambre que afectaría al menos a otros 45 millones de personas, y que el problema podría empeorar con el tiempo debido a los altos precios de los fertilizantes.
Con información de CNN
