A cinco días de haberse realizado las elecciones presidenciales en Venezuela, tiempo en el que distintos gobiernos han pedido al Consejo Nacional Electoral que publique la totalización de las actas y emprenda un proceso de auditoría y verificación, crece la incertidumbre de qué pasará con las relaciones económicas con los países que han cuestionado los resultados.
Esto incluyendo las recientes licencias individuales otorgadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos a multinacionales petroleras para operar en Venezuela.
Según información difundida por de noticias Reuters y Bloomberg, el gobierno de Estados Unidos, hasta los momentos, no ha considerado ningún cambio en la licencia que otorgó a la estadounidense Chevron -que opera en sociedad con filiales de Petróleos de Venezuela (Pdvsa)- ni en las otras autorizaciones individuales otorgadas después del vencimiento de la Licencia General 44A en mayo de este año.
Una de las grandes dudas es si Estados Unidos puede revocar ipso facto las licencias individuales que recientemente otorgó, por ejemplo, a las empresas Repsol, de España, y Maurel & Prom, de Francia; así como a Chevron para producir y exportar crudo desde Venezuela, como respuesta a los últimos acontecimientos políticos en el país.
La exviceministra de Energía y Minas, abogada y asesora en materia de energía, Dolores Dobarro, fue clara al afirmar que si la administración de Joe Biden desea eliminar las licencias para Venezuela puede hacerlo.
«Sí las puede revocar inmediatamente si así lo decidiera y volveríamos a un estatus como el de 2019, donde Chevron, que es la licencia más operativa no podría operar, sino mantener sus oficinas y sus cuestiones mínimas en Venezuela», expresó Dobarro.
Sin embargo, enfatizó que, hasta los momentos, no se ha revocado ninguna de las medidas que permite la exportación de crudo venezolano, principalmente de Chevron hacia Estados Unidos.
«La flexibilización que tenemos hoy en día no se ha revocado, sigue vigente. El gobierno de Estados Unidos estaría evaluando qué medidas tomar con respecto a las sanciones, pero por ahora no se han pronunciado. Es pura especulaciones, lo están estudiando y hay que esperar», puntualizó la experta en temas energéticos.
Por su parte, Francisco Monaldi, director del Programa Latinoamericano de Energía del Instituto Baker de Políticas Públicas en la Universidad de Rice en Estados Unidos, recalcó que la administración de Biden «ha señalizado muy claramente que no piensa revocar las licencias».
«En particular, han sido muy específicos con la licencia de Chevron y con las licencias a Repsol y Maurel & Prom, que son las tres empresas que operan en el país y que tienen licencias. Tampoco se ha mencionado nada sobre la licencia a la petrolera Reliant, de la India, que Estados Unidos dio la semana pasada para que exporte crudo desde Venezuela», expresó.
Precisó que todo indica, por los momentos, que la política de Estados Unidos es mantener las licencias ya otorgadas por la OFAC, aunque advirtió que «lo que sí es probable es que no se otorguen nuevas licencias».
Al menos, según dijo Monaldi, no de aquí a las elecciones presidenciales de Estados Unidos, pautadas para noviembre de este año, «porque sería políticamente muy costoso para la administración de Joe Biden entregar licencias, luego de lo que ha ocurrido en las elecciones venezolanas”.
Otro punto importante, según el economista, son los dos proyectos de gas que tienen en marcha las dos grandes empresas de hidrocarburos: Shell y BP con Venezuela, que buscan exportar gas a Trinidad y Tobago.
«En el caso de Shell recibieron una licencia por dos años y en el caso de BP una licencia para negociar ese contrato. A esos dos proyectos habría que darles una licencia adicional de más largo plazo para que se ejecuten las inversiones en esos proyectos. Eso está en este momento en veremos», sostuvo.
¿Qué impacto tendría la revocatoria de las licencias en la industria petrolera y la economía de Venezuela?



El Consejo Nacional Electoral (CNE) -que aún no ha entregado las actas de totalización de votos de cada centro electoral- afirma que Nicolás Maduro ganó con el 51,20% de los votos para gobernar hasta 2031, mientras que la oposición sostiene que Edmundo González fue el vencedor con el 70% de los votos. En tanto, el Consejo Nacional Electoral (CNE).
En ese sentido, Estados Unidos y algunos países de Europa podrían estar evaluando -según reveló Reuters- aplicar nuevas acciones contra el gobierno de Maduro si no se presentan las actas de totalización de votos de las elecciones del domingo 28 de julio, lo que podría devolver a Venezuela al aislamiento diplomático y económico de hace cuatro años.
Dolores Dobarro apuntó que si revocan o suspenden las licencias nuevas emitidas por la OFAC a la industria petrolera venezolana, «simplemente esas empresas no pudieran operar en Venezuela».
«La repercusión sería terrible para la industria petrolera, porque otra vez habría muchísima dificultad para colocar el crudo que se produce en los mercados internacionales», alertó la exviceministra de Energía y Minas.
A su criterio, de ocurrir este escenario, sería «volver a la casilla uno: retrocedemos hacia 2019, a empezar otra vez con lo que eso implica».
Francisco Monaldi coincide con la perspectiva de Dobarro, y explicó que en el escenario de que se revoquen las licencias ya otorgadas por la OFAC, fundamental la de Chevron, traería consecuencias negativas para el país.
«La clave en términos de impactos sería una revocatoria a la licencia de Chevron, porque no solamente Repsol y Maurel & Prom son mucho más pequeñas que Chevron, sino que la expectativa es que no va a crecer demasiado allí la producción con respecto a lo que significa Chevron», dijo.
De acuerdo con el experto, Chevron actualmente produce 23% del petróleo que se está produciendo en Venezuela. «Las otras dos empresas no llegan al 3%. Estamos hablando de que el actor fundamental en la economía venezolana hoy es Chevron», aseveró.
A eso se le suma que «más del 80% del aumento de producción que ha habido en los últimos dos años en Venezuela ha sido en los proyectos de Chevron y en las inversiones que ha realizado».
En ese contexto, el economista ratificó que eliminar la licencia de Chevron «tendría efectos importantes muy negativos para Venezuela, tanto en la disponibilidad de dólares en el mercado cambiario, como en términos de que la producción petrolera en vez de seguir creciendo pudiera empezar a decrecer si se cancelara esa licencia y, por supuesto, se cancelarían también las licencias de los europeos».
Aunque es un escenario probable, en respuesta a la situación política venezolana, Monaldi apuesta a que van a continuar las licencias. “Los eventos políticos de las próximas semanas pueden llevar a una conclusión diferente. Por ejemplo, quizás a una modificación de esas licencias, quizás no a una revocación, pero pudiera ver una modificación, dependiendo de los acontecimientos políticos».
De mantenerse las licencias, principalmente la de Chevron, Monaldi detalló que «lo esperable es que en los próximos dos años la producción pudiera subir entre 150.000 y 200.000 barriles diarios», que significa una cifra muy importante, debido a que la producción de crudo venezolano actualmente ronda entre los 860.000 y 870.000 barriles diarios.
Asimismo, comentó que, de darse ese incremento en la producción diaria de petróleo en el lapso de un año, se podría llegar a un poco más de 1.000.000 de barriles diarios. «Después decaería si no hay inversiones adicionales o nuevas licencias».
