Los precios del oro se mantienen sólidos y avanzan en sus máximos históricos. Este martes, el metal precioso ha conquistado el nivel de los 4.500 dólares, algo no visto hasta ahora, con lo que el activo refugio se encamina a cerrar el que ha sido su mejor año desde 1979, con una revalorización acumulada hasta ahora de más del 70%.
A este repunte están contribuyendo varios factores, pero principalmente destaca que los inversores acuden en masa al oro ante las tensiones entre Estados Unidos y Venezuela.
En los últimos días, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha intensificado la presión Nicolás Maduro, ordenando el bloqueo y la interceptación de petroleros frente a la costa del país tras la incautación de un buque la semana pasada.
Además, Estados Unidos ha llevado a cabo un despliegue militar en el Caribe y ha lanzado ataques contra embarcaciones que, según Washington, participan en el tráfico de drogas. Es más, al ser preguntado por un posible conflicto con Venezuela, Trump ha respondido: «No lo descarto, no». Y, en referencia a Maduro, ha dicho que «él sabe exactamente lo que quiero. Lo sabe mejor que nadie».
A este asunto se suma la expectativa ante el nombramiento del futuro sustituto de Jerome Powell al frente de la Reserva Federal (Fed), que se anunciará en estos días, así como la posibilidad de que continúe bajando los tipos de interés el próximo año.
Con todo este escenario, los lingotes de oro, un refugio clásico en tiempos de inestabilidad geopolítica y económica, despuntan este martes más de 1%.
«Los precios del oro suben en medio de crecientes tensiones geopolíticas», dice Axel Rudolph, analista técnico senior de IG, que señala que «han alcanzado máximos históricos debido a las expectativas de nuevos recortes de tipos de la Fed, la escalada de las tensiones geopolíticas, la fuerte demanda de los bancos centrales y los ETF y el sólido uso industrial que impulsan a los inversores hacia activos refugio en lugar de rentabilidad».
Con información de Bolsamanía
