Hay personas suelen sentirse infravaloradas en el trabajo. A pesar de que los líderes invierten tiempo y recursos en reconocimiento y aprecio, falta una cosa que, de acuerdo con Zach Mercurio, investigador y asesor sobre liderazgo, es lo que se conoce como la “afirmación”.
Esto es que las cualidades y el impacto únicos de cada empleado sean “notados, nombrados y validados”. Y es que para muchos empleados falta la experiencia diaria de sentirse valorados.
“La afirmación es poderosa porque los humanos tenemos una necesidad inherente de sentirnos únicos. Las personas necesitan relaciones genuinas con líderes que les den evidencia de que su presencia marca la diferencia”, indica Mercurio en su artículo The Power of Affirmation at Work.
Esta necesidad de los trabajadores es factible solrentarla. Los líderes, sobre quienes recaen múltiples responsabilidades, pueden aprender las habilidades interpersonales que necesitan para ofrecer afirmaciones valiosas y periódicas.
Al respecto, Marcurio las enumera. Primero, deben notar y nombrar los dones únicos de las personas: sus fortalezas, propósito, perspectiva y sabiduría. Luego, deben mostrarles la diferencia que marcan utilizando ejemplos reales. Finalmente, deben ofrecer una gratitud significativa que valide su impacto distintivo.
Resalta que en su investigación sobre cómo las personas se sienten importantes en el trabajo, hizo una pregunta simple: «¿Cuándo sientes más que importas?». Dijo que la mayoría de los encuestados no mencionaron premios, recompensas u otros beneficios. Más bien, describieron interacciones breves, pero consistentes con líderes que resaltaron sus fortalezas, señalaron el impacto posterior de sus esfuerzos o les recordaron cuán necesarias eran sus contribuciones diarias.
“Estos no son ejemplos de aprecio o reconocimiento genérico. Son experiencias de afirmación específica: hacer notar, nombrar y validar las cualidades y el impacto únicos de uno”, apunta Mercurio.
De modo que la afirmación es poderosa porque los humanos tenemos una necesidad inherente de sentirnos únicos. Es precisamente ese impulso por la singularidad la razón por la cual las personas descartan los elogios genéricos y por la que los beneficios, premios o eventos de agradecimiento por sí solos rara vez crean un compromiso duradero, de acuerdo con Mercurio.
Al final, como bien dice Mercurio, las personas necesitan relaciones genuinas con líderes que les den evidencia de que su presencia marca la diferencia. De modo que las afirmaciones son cruciales en las empresas porque fortalecen la mentalidad, la confianza y el enfoque de empleados y líderes, mejorando el rendimiento, la resiliencia y la productividad.
