La realización de pruebas diagnósticas masivas del Covid-19 en el mayor distrito de Pekín provocó que los residentes de la capital china realizará compras nerviosas, al temer que se imponga un confinamiento similar al de Shanghái, que entró en una cuarta semana de aislamiento, reseñó Reuters.
En Pekín hacen compras nerviosas
Las autoridades de Chaoyang, donde viven 3.45 millones de personas, ordenaron a última hora del domingo que los residentes y las personas que trabajan allí se sometieran a pruebas tres veces esta semana, ya que Pekín advirtió que el virus se había propagado “sigilosamente” en la ciudad durante una semana antes de ser detectado.
Conscientes de que los residentes de Shanghái tienen dificultades para conseguir alimentos y otros artículos de primera necesidad mientras están confinados, los compradores de Pekín abarrotaron las tiendas y las plataformas en internet para abastecerse de verduras, carne fresca, fideos instantáneos y papel higiénico.
Con información de Reuters
