En medio de lamentos y máscaras que retratan el espíritu de los muertos, los indígenas cubeos realizaron en el sureste de Colombia «la ceremonia del llanto» con la que recordaron a los caídos en una disputa territorial que duró más de 70 años y otorgaron el perdón a sus enemigos.
A la orilla del caudaloso río Cuduyarí, en Mitú, capital del selvático departamento de Vaupés, el ritual indígena comenzó con un pacto de no agresión. La actividad incluyó un intercambio de mujeres para estrechar vínculos familiares, la elaboración de máscaras y la bienvenida a otras familias que oficiaron como testigos de la alianza.
La ceremonia también tuvo como objetivo reunir a las siete comunidades indígenas que hicieron parte de la guerra territorial para que juntas llegaran a un acuerdo y acabar con el conflicto. Y es que, según cuentan los nativos, hace años se vivió en esa parte del país una cruenta disputa para conservar los asentamientos ancestrales y las costumbres, que se cobró la vida de varios aborígenes.
La comunidad Wacurabá, del pueblo cubeo, en donde tuvo lugar la ceremonia, se encuentra a un día de viaje en lancha desde Mitú, en la zona de frontera con Brasil.



