Después de cerrar anoche la mayor salida a Bolsa de la historia, las acciones de SpaceX han empezado a cotizar este viernes en Nueva York. Lo han hecho a un precio de 150 dólares por título, 11% más que los 135 a los que se colocaron en la previa, situando enseguida el valor de la empresa por encima de los dos billones de dólares y convirtiendo a Elon Musk en el primer multibillonario de la historia.
Los movimientos previos sugerían que las acciones de SpaceX abrirían un 29% por encima del precio de salida a Bolsa en su debut, en torno a los 175 dólares por título, pero poco a poco fueron ajustándose, algo normal en una OPV y más de ese tamaño. En cuestión de minutos, las acciones empezaron a subir, llegando a alcanzar los 168 dólares.
Musk, hablando desde su sede de Texas, antes de la apertura del mercado, dijo que era «difícil de creer que una pequeña empresa… esté saliendo a Bolsa en la mayor OPV de la historia (…) Si alguien me hubiera dicho que esto iba a pasar, habría pensado: ¡Debes de estar fumando algo muy bueno, porque creo que esta empresa va a fracasar».
La operación ha convertido en millonarios a casi un tercio de la plantilla de SpaceX, más de 4.000 personas. Además, los principales ejecutivos e inversores de SpaceX también se han hecho muy ricos tras la salida a bolsa. Gwynne Shotwell, presidenta y directora de operaciones de SpaceX, posee una participación valorada en unos 1.800 millones de dólares, según cálculos del Índice de Multimillonarios de Bloomberg. Bret Johnsen, director financiero de la compañía, tiene una participación de 1.200 millones de dólares. Luke Nosek, cofundador de PayPal e inversor inicial de SpaceX, posee acciones valoradas en 4.100 millones de dólares.
Con información de El Mundo
