El juez federal Edward Chen impidió temporalmente este lunes que el gobierno de Donald Trump termine con las protecciones de deportación para 350.000 migrantes venezolanos en Estados Unidos.
A principios de este año, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, impulsó el acabar con una forma de alivio humanitario conocida como Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) para los migrantes de Venezuela, con más de 300.000 venezolanos en Estados Unidos programados para perder esas protecciones la próxima semana. Otros 250.000 inmigrantes que llegaron antes de 2023 iban a perder su estatus en septiembre.
Un tema central en los procedimientos era si el Departamento de Seguridad Nacional, bajo el mando de Kristi Noem, tenía la autoridad para eliminar la designación existente de TPS antes de que estuviera programada para expirar.
La administración de Joe Biden otorgó por primera vez el TPS a los venezolanos en marzo de 2021, citando la creciente inestabilidad en el país, y lo amplió en 2023. Dos semanas antes de que Trump asumiera el cargo, renovó las protecciones por 18 meses adicionales. La decisión del lunes se aplica a la designación de 2023.
Los impugnadores, migrantes venezolanos cubiertos por el TPS, sostuvieron que la repentina reversión de las protecciones por parte de Noem violó la Ley de Procedimiento Administrativo, que exige procedimientos específicos para las agencias federales al implementar cambios de política. También argumentaron que la decisión estaba motivada por prejuicios raciales y políticos.
En una audiencia del 24 de marzo, los abogados de los migrantes señalaron declaraciones públicas de Noem y del presidente Trump que, según dijeron, despreciaban a los migrantes venezolanos, sugiriendo que la decisión de anular el TPS estaba influenciada por una intención discriminatoria. Ese argumento llevó al juez a hacer preguntas agudas al Departamento de Justicia.
Con información de CNN
