La oposición vuelve a la calle este jueves 9 de enero para protestar contra la investidura del presidente Nicolás Maduro, en una jornada de mucha tensión que parte con la promesa de María Corina Machado de salir de la clandestinidad y encabezar un «día histórico».
El chavismo convocó igualmente a una manifestación paralela para apoyar a Maduro, que el 10 de enero asumirá su cuestionado tercer período consecutivo de seis años, en medio de una nueva ola de detenciones de opositores y dirigentes de la sociedad civil.
Machado acusa a Maduro de «robar» las elecciones del 28 de julio y reivindica la victoria de Edmundo González Urrutia, que llega a República Dominicana para la última escala de una gira con destino incierto: quiere volar a su país para asumir el poder pero el plan luce improbable.
«Yo no puedo garantizar el día o la hora, puede ser antes, durante o después del 10 de enero, pero va a pasar», dijo Machado en una rueda de prensa el martes. «Esa tiranía va a salir y Venezuela va a ser libre».
La protesta opositora desafía el miedo instaurado en julio, después de la represión contra las manifestaciones que estallaron después de anunciada la proclamación de Maduro, con saldo de 28 muertos, casi 200 heridos y más de 2.400 detenidos.
«Yo no me perdería por nada del mundo ese día histórico», dijo Machado el lunes en una entrevista con la AFP.
El gobierno venezolano asegura que Machado pretende llevar adelante una “emboscada” contra sus seguidores, y activó un masivo despliegue militar y policial.
El ministro de Interior y Justicia Diosdado Cabello, que involucró a varios dirigentes opositores en la organización de presuntos actos “terroristas” para este jueves, también convocó a una marcha del oficialismo en Caracas.
Con información de AFP y Voz de América
