A menos de una semana para finalizar los Juegos Paralímpicos y tras la efervescencia de las Olimpiadas celebradas en agosto, los brasileños valoran el esfuerzo y las proezas de los deportistas que compiten en 22 modalidades deportivas, dos de ellas, el Goalball y la Petanca en silla de ruedas, exclusivas de las Paralimpiadas y poco conocidas entre el público asistente. En esta edición se han sumado además otras dos modalidades que hasta ahora no estaban contempladas en la competición como el piragüismo y el triatlón.
Sin la visibilidad o difusión de los Juegos Olímpicos, los Paralímpicos han conseguido conquistar el corazón del público brasileño que en el primer fin de semana asistió en masa a las instalaciones deportivas, si bien es cierto que al llegar el lunes la asistencia de público fue decayendo. Aún así, para muchos cariocas y brasileños venidos de otros estados, las hazañas de los atletas paralímpicos están por encima de cualquier otra competición.
Imágenes de atletas compitiendo en 200 metros de natación sin brazos, el salto del polaco Lukasz Mamczarz que logró su mejor marca personal en salto alto masculino de la categoría T42, con solo una pierna o la del egipcio Ibrahim Hamadtu, atleta de tenis de mesa sin brazos que sostenía la raqueta con la boca y lanzaba el saque con el pie, han quedado en la retina no solo de los asistentes, sino también de los periodistas gráficos que cubrían el evento.
En total más de 4.000 atletas de 175 países cuyo afán de superación sigue sorprendiendo a los asistentes de los Juegos Paralímpicos Río 2016.



