¿Por qué la banca no otorga créditos para la compra de vivienda o auto? Estas son las razones

Desde el año 2014 comenzó a restringirse en Venezuela el otorgamiento de créditos bancarios tanto a particulares como a las empresas. En el caso de los primeros, antes podían adquirir una vivienda o un vehículo con financiamiento de la banca, pero esto dejó de ser así. Los economistas Leonardo Buniak, Luis Oliveros y Jesús Palacios explican las razones de por qué las instituciones financieras dejaron de “prestar”. 

“Desde hace ya varios años el crédito bancario, tanto hipotecario para construcción residencial y no residencial, como para vehículos, está literalmente extinguido. La razón obedece a varios factores. Uno de ellos tiene que ver con el proceso inflacionario en Venezuela, en donde el crédito bancario no permite financiar un monto tan elevado dado al proceso de inflación que hemos tenido. Por otra parte, la banca está limitada patrimonialmente en su capacidad para crecer, que es equivalente a su capacidad para intermediar crédito de este tipo, es decir, lo que es financiamiento hipotecario de largo plazo y financiamiento de vehículo a mediano plazo”, explicó Buniak.

Agregó que la inflación es un “enemigo” del crédito bancario, porque lo “licua”. Por lo tanto, para la banca no tiene sentido este tipo de operaciones crediticias. “A esto se suma que a partir de 2018 se aumentó el encaje legal a niveles de 100%, un encaje legal marginal que es el encaje a los nuevos depósitos captados, en donde la banca debe depositar en el Banco Central el 100% de lo recibido. Y aun cuando el encaje ha sido disminuido a 85%, indudablemente se mantiene un importante déficit de encaje en la banca, que le impide financiar el crédito bancario”, destacó.

Indicó que al aumentar el encaje legal a 100% la liquidez de los bancos se “redujo a nada”, ocasionando que se quedaran sin liquidez para prestar, sin disponibilidad de efectivo para dar y la intermediación -otorgamiento de créditos- que ya venía cayendo se “desplomó a niveles históricos cercanos a 18% o 19% y en el caso de la banca pública por debajo de 10%”.  

Buniak enfatizó que los bancos dejaron de prestar o de otorgar créditos ya desde hace varios años, especialmente a partir del año 2014, producto de la propia contracción de la economía venezolana. “Desde 2013 Venezuela experimenta una contracción económica cercana a 80%, acumulado hasta la fecha de hoy. Fue una suerte de enanismo económico que se convirtió en enanismo financiero. La banca dejo de intermediar, de dar créditos. Frente a esa caída tan importante en la demanda de crédito, está también al proceso de inflación, luego de hiperinflación, lo cual se complementó con los niveles del encaje legal tan importantes que fueron impuestos al sector financiero en Venezuela en 2018”, explicó.

El economista reiteró que desde 2014 “comenzó el proceso y se intensificó de manera absoluta en 2018-2019”, cuando fue aumentado de 61% a 100% el encaje marginal, que es el encaje a los nuevos depósitos captados o recibidos del público que deben ser “encajados” 100% en el Banco Central de Venezuela.

“A partir de 2018 y 2019 el crédito bancario literalmente queda extinguido en Venezuela, mueren las tarjetas de crédito, muere el crédito de consumo, los préstamos personales, desaparece por completo el crédito de vehículo que ya venía desde cinco años atrás muy afectado y el crédito hipotecario un poco más de hace diez años también afectado”, sostuvo.  

Buniak comentó que para este año la perspectiva es que la economía venezolana “experimente una suerte de recuperación de una dinámica vinculada al sector comercio y servicios, al sector importador, que es el que está dinamizando de alguna manera la economía venezolana y una dinámica vinculada a todo el sector terciario de la economía”.

No obstante, aseguró que «el crédito bancario continuará literalmente extinguido». «El crédito no podrá recuperarse mientras la banca no recupere su capacidad patrimonial para crecer y obtenga las disponibilidades para otorgamiento de crédito, y esas disponibilidades van a depender exclusivamente de que el Banco Central disminuya el encaje legal a los nivele suficientes y necesarios para que la banca vuelva a prestar, por lo menos en el crédito comercial, que es un elemento importante”, puntualizó.

“La banca perdía plata con eso”

Luis Oliveros explicó que la “condiciones crediticias” en Venezuela cambiaron a raíz del aumento del encaje legal, ya que llegó a estar por encima de 90%, lo que significa que prácticamente la banca podía utilizar para inversiones y préstamos menos del 10% de lo que recibía.

“Actualmente, ese número ha disminuido, pero ciertamente la intermediación financiera, según los últimos números de la Sudeban, está en alrededor de 15%: de cada 100 bolívares que recibe la banca presta solo 15”, señaló.

Oliveros dijo que no es que a la banca le “dio la gana dejar de prestar, sino que la banca dejó de otorgar créditos”. “Primero, en un entorno hiperinflacionario seguir prestando plata y dando préstamos a tasas bastante bajas no era un negocio, más aun cuando el destino del crédito es a largo plazo, como la compra de una casa o la compra de un carro. Las tasas eran ridículamente bajas, el crédito era muy largo y con tasas de inflación por encima de 50% mensual prácticamente la banca estaba perdiendo plata con eso”, expresó.

El economista destacó que la “raíz del tema crediticio en Venezuela está primero en la hiperinflación, pero también en el aumento del encaje legal”, debido a que el incremento de este dejó sin posibilidades, sin recursos para prestar a la banca, ya que los niveles de créditos bajaron de manera importante. “Hace pocos años la cartera crediticia de la banca era superior a 10 mil millones de dólares y en noviembre del año pasado eran 300 millones de dólares y eso con una tasa de cambio sobrevaluada, porque si ajustamos la tasa serían menos de 200 millones de dólares”, afirmó.  

“¿Qué puede pasar en 2022?”, se pregunta Oliveros, a lo que responde: “Nadie cree que en el primer semestre del año algo vaya a cambiar con respecto a eso, porque el gobierno lo tiene como política antiinflacionaria para que la gente no pida plata y compre divisas. Pero se espera que para más avanzado el año venga algún tipo de cambios y podamos ver alguna recuperación del crédito bancario y, sobre todo, que aparezca el crédito en divisas, porque en una economía dolarizada no hace tanta falta el crédito en bolívares, sino el crédito en divisas”, precisó.

“La capacidad prestaria cae enormemente”

Por su parte, Jesús Palacios manifestó que desde 2018 el gobierno empezó con una “política férrea de aumento del encaje legal”, que llevó a la banca a reducir “enormemente” su cartera de crédito, una contracción casi tan grande y acelerada como la que tuvo la economía del país, e incluso de forma más acelerada.

“Hasta el año 2018 la banca guardaba cierta capacidad de préstamo, con unos costos financieros en bolívares que al final para el prestamista no eran tan beneficiosos, pero para el prestatario sí eran bastante beneficiosos y eso impulsó o ayudó, en alguna medida, a hacer créditos subsidiados a las empresas venezolanas para que estas pudiesen subsistir en medio de una crisis tan brutal como la que ya entonces pasaba el país”, explicó.

El también profesor universitario agregó que en 2018, cuando se acelera la inflación y se llega al ciclo de hiperinflación, el gobierno aumentó mucho el encaje legal, al ponerlo a 100% sobre los nuevos depósitos, es decir, obliga a la banca a guardar todos los nuevos fondos como encaje en un ambiente de hiperinflación. “Y lo que tenía la banca previo se diluye y la capacidad prestaria cae enormemente”, dijo.

“El gobierno, además, toma una política de control de la inflación muy agresiva que prioriza totalmente el control de la inflación sobre el crecimiento y, por ende, recorta totalmente las fuentes de liquidez al mercado que da tradicionalmente el crédito y que, evidentemente, tiene un impacto de expansión en la oferta monetaria”, agregó el economista.

Palacios aclaró que los créditos al consumo de particulares ya están totalmente agotados en este esquema, debido a que hay un crédito muy selectivo que está destinado exclusivamente a las grandes empresas y capitales, los cuales “se comen el mercado de créditos, que hoy en Venezuela está por el orden de los 400 millones de dólares”.

“Lo tradicional en la región es que el tamaño de la cartera de crédito esté entorno al 30% del tamaño de la economía y nuestra economía es más o menos de 45 mil millones de dólares y el 30% de eso es alrededor de 14 mil millones de dólares, por lo que no estamos nada cerca. Estamos apenas en -1% del PIB en el tamaño de la cartera de crédito y eso es todo el espacio que queda pendiente para ampliar la cartera de crédito”, advirtió.

El economista senior de Ecoanalítica indicó que “hay mucho espacio para crecer”. Advirtió que las limitantes tienen que ver con la falta de amplitud del sistema financiero y que no se haya permitido la compensación interbancaria en dólares, lo que podría aumentar significativamente el número de depósitos en la banca que están en divisas. “Eso sería, sin duda, un elemento que dinamizaría mucho el crédito, porque los bancos tendrían más dinero sobre el cual prestar. Pero el gobierno no ha avanzado en ese sentido, sino que más bien ha prohibido a la banca prestar sobre su propio capital y eso genera más limitantes entorno al crédito”, explicó.  

Por último, expresó: “¿Qué creo que tiene que pasar en 2022 en cuanto al crédito? Si el gobierno decide ampliar un poco su visión sobre el impacto muy positivo que podría tener el financiamiento de las empresas venezolanas que están tan afectadas, entonces, debería de permitir la intermediación bancaria en dólares, facilitar el uso de depósitos en dólares en la banca y eso, a su vez, generaría condiciones para que los bancos tengan mayor capacidad de préstamo o ya los tiene, pero más de lo que se están prestando”.

Más del autor

Artículos relacionados

Lo más reciente

Fedecámaras: El empresariado se está reincorporando vigorosamente al tejido gremial venezolano

“Esta semana realizamos una gira por los estados Bolívar, Delta Amacuro, Mérida y Cojedes, básicamente atendiendo invitaciones del empresariado que vigorosamente se está reincorporando...

Sila Realty Trust, Inc. Completes Acquisition of Prosser Medical Office Buildings for $8.5 Million

Sila Realty Trust, Inc. (the "Company”), a public, non-traded real estate investment trust focused on healthcare properties, today announced the acquisition of three triple...

Cyngn Collaborates with Qualcomm to Exhibit Industrial Autonomous Mobile Robot Technology Powered by Qualcomm Robotics RB5 Platform at Hannover Messe Expo

Cyngn (or the “Company”) (NASDAQ: CYN), a developer of innovative autonomous driving software solutions for industrial and commercial applications, today announced its collaboration with...

¿Quieres recibir las notas de mayor interés en tu email?

Comparte con nosotros tu email y te haremos llegar las noticias de mayor relevancia directo a tu correo