La modelo canadiense Linda Evangelista, de 56 años, de edad publicó este jueves un comunicado en sus redes sociales, donde explica la razón de su repentina desaparición pública. Confesó que hace más de cinco años decidió alejarse de las cámaras y pasarelas tras caer en una profunda depresión, realidad de la que no había querido hablar hasta ahora.
Un tratamiento estético para disminuir las células de grasa, que provocó un efecto contrario en su cuerpo, fue el detonante de su desaparición de la esfera pública. Este cambió por completo su aspecto y derivó en una enfermedad llamada hiperplastia adiposa paradójica.
Evangelista decidió someterse a dos nuevas operaciones para remediar dicha situación, pero estas no le brindaron un resultado satisfactorio, lo que provocó que cayera en un cuadro depresivo agudo, que la ha obligado a someterse a un proceso de aceptacion para convivir con su nuevo físico.
«Hoy doy un gran paso para enmendar un mal que he sufrido y guardado para mí durante más de cinco años», se lee en su escrito, donde confiesa que el tratamiento la dejó «deformada». «Me ha dejado permanentemente deformada, incluso tras haber pasado por dos dolorosas e infructuosas cirugías para corregirlo».
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