El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, emitió una orden ejecutiva por la que impone nuevas sanciones contra Corea del Norte como respuesta a la prueba nuclear del 6 de enero y al lanzamiento con tecnología de misiles balísticos del 7 de febrero.
«Estas acciones son coherentes con nuestro compromiso para aplicar presión sostenida al régimen de Corea del Norte. Estados Unidos y la comunidad internacional no tolerarán las actividades nucleares ilícitas y continuaremos imponiendo costes a Corea del Norte hasta que cumpla sus obligaciones internacionales», explicó en un comunicado el portavoz de la Casa Blanca, John Earnest.
La orden ejecutiva también «prohíbe ciertas transacciones con respecto a Corea del Norte». Además, proporciona criterios adicionales para bloquear la propiedad y los intereses en propiedad de cualquier persona que determine el secretario del Tesoro, tras consultar con el secretario de Estado. Por último, la orden suspende la entrada a Estados Unidos a todo extranjero que cumpla alguno de esos criterios, entre ellos haber estado involucrado en una violación de derechos humanos en nombre del Gobierno de Corea del Norte o del Partido del Trabajo.
Estas sanciones se suman a las anunciadas el pasado 2 de marzo por el Departamento de Estado y el Tesoro de EE.UU. en respuesta al programa de proliferación nuclear norcoreano. Entre esas medidas estaban la congelación de activos al Ministerio de Industria de la Energía Atómica (MAEI) del país asiático, a su Academia de Ciencias de la Defensa Nacional (ANDS) y a la Administración Nacional de Desarrollo Aeroespacial (NADA).
Corea del Sur y China también debatirán la aplicación de sanciones a Corea del Norte
El enviado de Corea del Sur para las negociaciones sobre el programa nuclear norcoreano, Kim Hong-kyun, abordará mañana viernes, con su homólogo de China, Wu Dawei, la aplicación por ambos países de las sanciones de la ONU a Pyongyang por sus ensayos nuclear y de misiles.
Ambas autoridades coordinarán sus posturas para una «aplicación estricta de la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU contra Corea del Norte» en la reunión, que tendrá lugar en Pekín, informó el Ministerio de Asuntos Exteriores de Seúl en un comunicado. Además, contrastarán sus conclusiones sobre la situación política en la península coreana, marcada por la tensión desde las pruebas nuclear y de misiles de enero y febrero respectivamente, y debatirán medidas globales de cooperación, principalmente en lo relativo a las sanciones, según la cancillería.
China, aliado histórico de Corea del Norte pero muy crítico con sus pruebas de misiles y nucleares, se considera el actor más importante del que dependerá la efectividad de las sanciones contra su vecino oriental. Esto se debe a que la inmensa mayoría de los intercambios económicos y comerciales de Corea del Norte son con China, país que además le suministra petróleo y otros productos básicos que han permitido hasta ahora mantener a flote al Estado estalinista.
La resolución 2270 de la ONU contempla sanciones como la inspección obligatoria de cargamentos, restricciones en la exportación de materias primas, embargo del comercio de armas ligeras, prohibición de venta al país de combustible aeroespacial y sanciones financieras sobre individuos, entidades y activos norcoreanos. EFE



