Ser bella en Venezuela se paga caro: tintes y esmaltes por las nubes

- Publicidad -

En el país de las “mujeres bellas”, el costo de esa belleza se ha convertido en una renta mensual que podría competir con los gastos de alimentación, alquiler y transporte para aquellas damas que viven de su imagen.

Thamara es una ama de casa que recién cumplió los 50 años, pero se niega a “darle rienda suelta a la edad” como ella misma lo indica. “Uno se descuida una semana y las canas atacan”, dijo mientras revisaba el precio de las distintas marcas de tintes que consiguió en los anaqueles de la perfumería.

- Publicidad -

Durante la exploración exhaustiva de costos y beneficios de cada producto para teñir su cabello, Thamara explicó que ella compra al menos dos tubos de tinte mensualmente: “Todos los domingos me hago mi retoque, porque hay unas canas rebeldes y eso no se pintan con nada. A fin de mes voy a la peluquería a que Gloria me haga un buen trabajo”, contó.

El precio de un tubo de tinte puede oscilar entre los 180.000 y 350.000 bolívares, dependiendo de si trae el agua oxigenada, guantes, crema para el tratamiento posterior al teñido o solo el tinte.

Magaly, quien tiene más de 40 años dedicada a realzar la belleza de la mujer venezolana, también habló de su experiencia. “Venezuela es un país en crisis, eso no es secreto para nadie, pero para una mujer que quiere sentirse y verse bella no hay límites. Siempre, absolutamente siempre, va a conseguir un dinerito extra para arreglarse”, aseguró la estilista.

Detalló que en su peluquería la “inversión” de una mujer que quiera sentirse y verse bella puede rondar 25 dólares, si se realiza tratamientos básicos como: manicure, pedicura, depilación de cejas, lavado, secado y tinte, los costos de los tres últimos dependen del largo y cantidad de cabello.

“Uno habla de inversión, porque a la larga lo es. La mujer que habla de gastos cuando se trata de su belleza, no está haciendo nada más que eso: gastar dinero. Ir al centro de belleza tiene que ser visto como un espacio para nosotras mismas, para relajarnos y salir renovadas a luchar contra el mundo”, dijo Magaly.

Xiomara, la manicurista del local, también participó en la conversación: “Actualmente ha bajado mucho la frecuencia de clientas que vienen a realizarse sistemas. Yo antes montaba hasta 10 sistemas de uñas acrílicas o de gel al día, con diseños o incrustaciones, así como se les ven a las artistas tipo la Rosalía y Karol G, pero en Venezuela la crisis desplazó a la moda. Hoy son pocas las que optan por ese tipo de sistemas, son clientas de gran poder adquisitivo”.

Continúo relatando el día a día de una manicurista. “Acá en el negocio de Magaly yo cobro por manicure y pedicura 6 dólares. En enero ajustamos precios, pero, por ejemplo, si la clienta me pide un domicilio debo cobrar un poco más porque eso implica gastos de transporte y todo eso. Yo he visto sititos en centros comerciales que cobran unas uñas sencillas en 15 dólares y hasta cobran a parte la pintura de la uñita del dedo anular que las chicas suelen pedir un color distinto o con algún diseño”.

Verónica, una joven de unos 25 años de edad, que se estaba arreglando el cabello intervino. “Cuando uno decide pintarse el cabello, asume un compromiso tácito con tu cabellera y tu estilista, y eso puede convertirse en una renta. Yo, el año pasado, decidí hacerme las californianas, y cada vez que vengo a retocármelas es más costoso, pero no es culpa de Magaly o de María, sino que la inflación hace que el costo de los productos suba”.

Magaly comentó que el precio de unas mechas puede rondar desde los 25 a 50 dólares. “Eso varía según el largo y cantidad de cabello de la clienta. También de los productos que escoja, porque si, por ejemplo, me pide un tratamiento de Olaplex, que es para prevenir el maltrato del cabello con el químico, es un costo aparte de unos 20 dólares”. Si la cliente lleva sus productos solo “se le cobra la aplicación que baja el costo, pero a la larga es dinero que ella invirtió en otro establecimiento al comprar el producto”.

Hay tratamientos más avanzados que suponen una inversión mayor, bien dice el coloquial dicho: “El ser humano es inconforme por nacimiento”, en su mayoría las mujeres de cabello crespo lo quieren liso y aquellas que lo tienen alisado lo quieren crespo. Un tratamiento de cirugía capilar puede costar de 15 a 40 dólares, pero si la clienta tiene conocimientos básicos de su aplicación puede adquirir el producto en una perfumería por un menor costo y aplicarlo en casa.

Xiomara añadió que el secreto es no dejar que se te acumulen “las necesidades”. “Si ves que te hace falta sacarte las cejas o arreglarte las manos, trata de acudir al salón de belleza y te lo haces. Pero si esperas a fin de mes para arreglarte manos, pies, cejas, cabello, bozo y pestañas, obviamente te va a tocar decidir entre comprar mercado o sentirte bella. Hay mujeres que ni siquiera le paran a eso y viven su vida feliz despeinadas y sin arreglar, pero creo que esa tampoco es la idea porque la carta de presentación de una mujer, más si es venezolana, es su presencia”.

Susana, otra ama de casa, que revisaba las estanterías de maquillajes y pinturas de uñas decía desde su esquina. “Esto de la belleza algunos dicen que está sobrevalorado, y es que cuando ves los precios de estos productos te lo crees”. En sus manos sostenía dos frascos de esmaltes (un brillo y otro de color rojo). además de una acetona de 50 ml. “Nada más en estos tres frasquitos llevo casi 400.000 bolívares y aún me falta el brillo para la base que no hay el que me gusta, además de la crema exfoliante. Pero a veces sale mejor comprarlos y arreglarte las manos y los pies tú misma en casa”.

Aprovechó la oportunidad para agregarle un poco de realidad a su comentario: “Mas joven yo quería operarme los senos, hacerme una lipo y aumentarme el trasero. Luego la vida me recordó que no tengo el sueldo de una Kardashian y que debía conformarme con acudir a la peluquería cada 15 días para sentirme bella, pero ahora la inflación ni eso me deja hacer. Me la paso viendo precios, voy a la peluquería cada 2 o 3 meses si es que puedo. También he aprendido a hacerme todo yo misma, al menos no me he cortado un dedo ni me he quedado calva”.

- Publicidad -

Más del autor

Artículos relacionados

Lo más reciente

Ocasiven orienta a las personas solicitantes de refugio sobre la actualización de datos

El proceso de actualización de datos para las personas solicitantes de refugio en Perú inició el pasado 17 de septiembre de 2026. Esta medida...

Delcy el paradigma de la involución política

El cambio político constituye una de las constantes más universales y complejas de la historia humana. Lejos de concebir a las sociedades como estructuras...

Perú y Venezuela coordinan expulsiones de ciudadanos venezolanos indocumentados

La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, informó que sostuvo una conversación con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, para coordinar la cooperación bilateral...

¿Quieres recibir las notas de mayor interés en tu email?

Comparte con nosotros tu email y te haremos llegar las noticias de mayor relevancia directo a tu correo