Es una enfermedad silenciosa que afecta a millones de mujeres en todo el mundo. El cuidado integral, que aborde tanto los aspectos físicos como emocionales de esta enfermedad, puede ayudar a mejorar la calidad de vida de las pacientes.
El ayuno intermitente puede ser una estrategia efectiva para las personas con obesidad o sobrepeso, siempre y cuando se adapte a las necesidades individuales y esté bajo la supervisión de un profesional de la salud.