El presidente de los EE.UU., Donald Trump, acusó a su predecesor, Barack Obama, de grabar sus conversaciones telefónicas antes de las elecciones presidenciales en las que salió victorioso. En uno de sus habituales tuits, el presidente le ha afirmado que esto es como Nixon/Watergate y ha acusado al expresidente de ser un hombre malo (o enfermo).
Apuesto a que un buen abogado podría hacer un gran caso de que el presidente Obama estuviera grabando mis teléfonos en octubre, justo antes de las elecciones, aseguró el mandatario en otro mensaje. Sin embargo, y como también viene siendo habitual, no presentó ninguna prueba que apoye su grave acusación.
Trump trató hoy también de vincular a los demócratas con Rusia mientras su fiscal general, Jeff Sessions, sigue en la mira por sus contactos con Moscú y su vicepresidente, Mike Pence, recibe críticas por haber usado un correo electrónico privado cuando era Gobernador de Indiana.
A través de su cuenta personal de Twitter, Trump abogó por una investigación inmediata de los lazos del líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, con Rusia y el jefe del Kremlin, Vladímir Putin. En su tuit, Trump hizo esa petición acompañada de una fotografía de 2003 en la que aparecen juntos Putin y Schumer, a quien tildó de hipócrita total.
El senador respondió al presidente, también en Twitter, casi de inmediato y le dijo que no tiene ningún problema en hablar de ese contacto que tuvo con Putin y sus asociados en 2003 y que ocurrió a la vista de prensa y público, al retar a Trump y a su equipo a hacer lo mismo sobre sus encuentros y conexiones con funcionarios rusos.



