El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha escalado su confrontación con la Universidad de Harvard, amenazando con retirar 3.000 millones de dólares en subvenciones federales y redirigirlos a escuelas de formación profesional. Además, exigió a la institución que entregue listas de estudiantes internacionales, argumentando preocupaciones de seguridad nacional.
Trump, en su plataforma Truth Social, calificó a la universidad de «muy antisemita» y amenazó con reasignar esos fondos a escuelas de formación profesional en todo el país. «¡Qué gran y tan necesaria inversión sería para Estados Unidos!», escribió.
Este anuncio se suma a recortes anteriores de casi 2.000 millones de dólares en subvenciones federales para Harvard y amenazas de revocar su estatus de exención fiscal.
La administración Trump también intentó revocar la certificación de Harvard para inscribir a estudiantes internacionales, lo que habría afectado a más de 7.000 estudiantes con visas F-1.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) justificó esta medida alegando que Harvard no cumplió con solicitudes de información sobre estudiantes extranjeros y que perpetuaba un ambiente inseguro en el campus.
En respuesta, Harvard presentó una demanda alegando que la acción del gobierno era una represalia inconstitucional. El presidente de la universidad, Alan Garber, calificó la medida como «ilegal, injustificada y destructiva».
El 23 de mayo, la jueza federal Allison D. Burroughs emitió una orden de restricción temporal que bloquea la revocación de la certificación de Harvard para inscribir a estudiantes internacionales. La jueza programó una audiencia para el 29 de mayo para determinar si la orden se extenderá.
Con información de RCN Radio
