Cientos de personas se han lanzado esta noche a las calles de Ankara y de Estambul para protestar contra el golpe militar ocurrido el día de hoy.
Al grito de «Allahu Akbar! (Alá es grande!)», simpatizantes del mandatario de ese país, el islamista Recep Tayyip Erdogan, reclamaron a los sublevados el reestablecimiento de la normalidad democrática y su vuelta a los cuarteles.
Erdogan, a través de una conversación telefónica con la filial turca de CNN, pidió a sus compatriotas llenar «las plazas del país para darle (al Ejército) la respuesta necesaria» y responsabilizó de lo ocurrido al influyente clérigo Fetulá Gulen, con quien ha tenido graves diferencias.
«Este golpe de Estado nunca tendrá éxito. Tarde o temprano será eliminado. Voy a volver a Ankara, anunció el mandatario, quien estaba de vacaciones fuera de la capital turca. Sin embargo, en las redes sociales han comenzado a circular versiones extraoficiales que aseguran que el gobernante habría tomado un avión rumbo a Alemania para pedir asilo.



