Más dinero. Eso es lo que le pidió el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés) a los gobiernos asiáticos para poder combatir la pobreza que afecta a millones de niños en la región.
La directora general de la organización, Karin Hulshof, indicó que la desigualdad sigue lastrando las oportunidades de los niños con menos recursos en Asia Oriental y Pacífico, lo que incluye a Mongolia, China, Corea del Norte, el Sudeste Asiático y las naciones insulares.
El crecimiento económico sostenido que ha venido registrando la región ha permitido que las muertes de niños con menos de cinco años se haya reducido en un 68%, hasta 18 muertes por cada 1.000 desde 1990, según Unicef. Sin embargo, la instancia internacional advirtió que el año pasado fallecieron en la zona 540.000 menores antes de cumplir los cinco años por causas evitables.



