En México se calcula que cerca de 30% de la población labora en el sector informal. Los altos índices de desempleo obligan a muchos ciudadanos a tomar el comercio como una alternativa de ingreso.
Sin embargo, según señalaron los entrevistados, el gobierno de la ciudad de México desplazó «arbitrariamente» a los vendedores de la calle. Aseguran que algunos llevan casi 30 años establecidos en una de las áreas verdes del centro de la ciudad. La decisión despoja así a más de 300 familias de su ingreso, y no ofrece alternativa de regularización.



