El Cachito de Caracas, en su tercera edición, brindó la oportunidad a más de 300 jóvenes panaderos de mostrar sus destrezas en el arte de hacer cachitos. Winder Pico, de 22 años de edad, obtuvo el primer lugar de la competencia en la categoría Cachito Artesanal, en la que los panaderos no usaron maquinaria para la elaboración del producto.

“Yo trabajo en la panadería desde los 17 años, ahorita tengo 22 años de edad y trabajo actualmente en la panadería Artesano Cafetería. Los organizadores de la competencia son Delivery Pastel Panes y Puyao’s Café. Ellos fueron los que, con 17 años, confiaron en mí y me enseñaron toda la panadería que actualmente hago”, contó.
Recordó que tenía cerca de un año sin trabajar, dedicando su tiempo a los estudios de Economía en la Universidad Central de Venezuela (UCV) y mandarín en un instituto privado, pero quería “reconectarme con la gastronomía, volver a ver este arte, hacerlo con mis propias manos, que me encantó y decidí inscribirme”.
Después de participar en máster clases y de conseguir un empleo fijo en Artesano Cafetería, decidió aventurarse al reto de competir en El Cachito de Caracas.
Pico explicó que su propuesta rompió con lo tradicional: “Todas las masas de cachito siguen un patrón. Pero el factor que diferencia a mi cachito es el jamón. El jamón es de la casa de Tripa Llena. Es un jamón de pierna ahumado con semillas de mostaza y eneldo. Es un poquito salado, por eso mi masa la quise hacer dulce, para encontrar ese dulce y salado que es el típico paladar venezolano”.

Sobre el reto que significó su participación en la competencia, dijo que “lo hicimos todo a mano. No utilizamos maquinaria, ni sobadora, todo fue hecho con las manos y sobado con rodillos. Lo hicimos abierto al público, la gente podía ver el proceso de elaboración de cada uno de los cachitos”.
De los cinco participantes, Winder Pico logró superar un percance que tuvo con su masa durante la competencia, al alzarse con el primer lugar en su categoría, podio que más tarde compartió con su compañero de labores en la misma cafetería, José Flores, ganador del primer lugar en la categoría Cachito de Autor.
El ganador del Cachito de Autor
De su cachito ganador, Flores quien además es maestro panadero de Artesano Cafetería, detalló que fue elaborado con mozzarella, peperoni y “adicional tenía unos cachos crocantes de queso tabasca y acompañado de una salsa nápoles tradicional de la casa”.
Añadió que es un producto “diferente a los demás porque nosotros mismos hacemos los embutidos. Ese fue el punto diferencial al resto de los cachitos”.

En la categoría Cachito de Autor, los panaderos tienen un poco más de libertad al escoger el relleno. Incluso, hubo quienes se aventuraron a escoger frutos del mar para tal fin, pero básicamente deben respetar y mantener las propiedades de la masa tradicional. Por eso, Flores optó por apostar por los ingredientes del relleno, los cuales fueron fabricados por ellos mismos en Mariara, estado Carabobo,.
Sobre su participación en la competencia, destacó que le “encantó. Hubo un poquito de nervios, pero ya ahorita estamos más relajados y nos gustó bastante la experiencia. Es un logro muy grande y ahora a seguir trabajando para tener otro logro más adelante”.
En la tercera edición de El Cachito de Caracas fue organizada por Pastel Panes y Puyao’s Café.
