OBS Business School hace una pregunta cuya respuesta es crucial para los negocios: ¿Cuáles son las diferencias entre trabajo en equipo y trabajo de grupo? Saber la diferencia contribuye a llevar adelante gestiones más eficientes y efectivas dentro de las organizaciones.
La primera pista que ofrece la institución educativa es que “la especialización es la clave de la diferencia entre ambos conceptos”. Luego procede a explicar que mientras que en el trabajo en equipo se colabora, complementándose las habilidades únicas de cada individuo, para lograr la meta común; un trabajo de grupo puede ser realizado en conjunto por todos los integrantes o por separado, por cualquiera de ellos, ya que el nivel de experticia y área de conocimiento son similares.
Si bien cada tipo de grupo cumple un rol muy específico. No hay dudas de que el trabajo en equipo es uno de los elementos más importantes para el buen desempeño y éxito de las empresas. ¿Por qué? Porque contribuye a aumentar la productividad.
Las personas que conforman las organizaciones son el pilar de su funcionamiento y si están comprometidas y trabajan articuladamente en el logro de los objetivos comunes trazados, los resultados son palpables y positivos.
Esto quiere decir que lo recomendable es que las empresas tomen en cuenta la totalidad de sus empleados, pues se trata de un engranaje en el que cada uno juega un papel relevante. El desempeño armónico y la colaboración garantizan mayores posibilidades de alcanzar el éxito.
También es importante tener claro que el trabajo en equipo implica compromiso, identificación con los valores de la empresa, sentido de pertenencia, respeto y cooperación entre los integrantes; así como armonía, responsabilidad y voluntad. Y esto se debe combinar con la estrategia y el procedimiento que la empresa lleva a cabo para alcanzar sus metas comunes.
El trabajo en equipo, además, tiene la ventaja de hacer más fácil la consecución de los objetivos y agregar valor a los procesos en los que cada participante puede compartir sus competencias, conocimiento y habilidades.
Para los miembros, el trabajo en equipo les permite compartir las metas y objetivos laborales. Otros beneficios de esta colaboración son el estímulo de la creatividad, el aumento de la motivación individual, el desarrollo de la comunicación al facilitar el intercambio de opiniones e información de forma directa mejorando el clima laboral y el incremento de la eficiencia al posibilitar que diferentes roles y destrezas se combinen para alcanzar las metas más rápidamente.
Pero, sobre todas las cosas, es necesario que exista liderazgo, que todos los miembros del equipo reconozcan al líder como el responsable de llevar el barco al puerto de la mejor manera, pues es él quien tiene ese ‘ojo crítico’ para no solo identificar las capacidades de los integrantes, sino también llevarlas al próximo nivel.
Así que el llamado es: ¡A trabajar en equipo!
