La violación colectiva de una joven de 16 años en la zona oeste de Río de Janeiro por 33 hombres, ha levantado las voces de indignación de la sociedad brasileña y de la comunidad internacional.
En protesta por lo sucedido, diferentes colectivos de mujeres han salido a las calles en las distintas ciudades del país contra la desprotección de la mujer y la inmunidad, en muchos casos, de los agresores.
El crimen sexual llegó a los medios de comunicación después de que varios de los participantes en la violación difundieran en las redes sociales los hechos, haciendo alarde del crimen cometido.
En la ciudad de Río, miles de mujeres, muchas de ellas acompañadas por sus hijos menores, se concentraron en la plaza de la Candelaria, en la zona Centro y caminaron hasta la Estación Central, recorrido mítico durante las masivas manifestaciones protagonizadas en 2013 contra el Mundial de fútbol y el aumento de la tarifa del transporte público.
Lemas como La violación nunca es culpa de la víctima, Todas contra la cultura de la violación o machistas, racistas no pasarán fueron coreados por las participantes del acto Por todas Ellas, convocado por colectivos feministas.
Un grupo teatral, compuesto en su totalidad por mujeres, ironizó con sus cuerpos semidesnudos para reivindicar el derecho de la mujer a vestir como quiera sin ser por ello objeto de agresiones sexuales por parte del hombre.



