El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el martes un decreto que busca reforzar los requisitos de prueba de ciudadanía para el registro de votantes, lo que, según los críticos, podría privar del derecho al voto a personas de bajos recursos y de la tercera edad que no tienen fácil acceso a documentos de ciudadanía como pasaportes o certificados de nacimiento.
Los legisladores estatales republicanos han buscado durante mucho tiempo requerir tales documentos para el registro de votantes, pero un gran obstáculo ha sido un fallo de la Corte Suprema que obliga a los estados a aceptar, al menos para las elecciones federales, el formulario de registro de votantes genérico ofrecido por la Comisión de Asistencia Electoral de Estados Inidos (EAC, por sus siglas en inglés), que actualmente no requiere documentos que prueben la ciudadanía.
La orden de Trump instruye a la EAC a agregar el requisito y a retener fondos electorales de los estados que no hagan cumplir el requisito para los votantes que usan el formulario federal para registrarse. La EAC está compuesta actualmente por dos designados demócratas y dos republicanos.
“La Comisión de Asistencia Electoral de Estados Unidos revisa cuidadosamente el decreto del presidente y determinando los próximos pasos para mejorar la integridad del registro de votantes y las elecciones estatales y federales”, dijo el presidente de la EAC, Donald Palmer, en un comunicado. “También anticipamos consultar con funcionarios electorales estatales y locales”.
El decreto también instruye al Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) a trabajar con el Departamento de Eficiencia Gubernamental de Elon Musk para revisar los padrones electorales estatales en un esfuerzo por identificar a los extranjeros en las listas, y entregar esa lista a los funcionarios estatales y locales encargados de gestionar las elecciones.
El decreto facilita cambios potencialmente radicales en las prácticas electorales que los conservadores han buscado durante mucho tiempo, mientras capitaliza las afirmaciones falsas de Trump sobre un fraude generalizado en las elecciones de 2020. El impacto del decreto no será completamente claro hasta que se implemente, y partes de ella podrían ser impugnadas en los tribunales.
Con información de CNN
