El viaje del papa Francisco a Egipto a finales de esta semana ha levantado una gran expectativa entre los católicos del país, que son una diminuta minoría en la tierra del Nilo -0,3%- y que espera con especial ilusión el mensaje y respaldo del pontífice.
Se trata de la segunda visita de un santo padre a ese país. En 2000, Juan Pablo II estuvo en esa nación y sostuvo encuentros con personalidades.



