Más de un centenar de payasos se congregaron en la Sexta Avenida del Centro Histórico de Guatemala para reivindicar el respeto a una profesión que consideran infravalorada. Asidos a una perenne y enorme sonrisa, unos 150 profesionales de la risa recorrieron este lunes en procesión el Paseo de La Sexta, la calle peatonal más emblemática de la capital, para luego celebrar en un hotel una capacitación para los que dan sus primeros pasos «en este bello arte».
Uno de los fines, es pedir «que el arte del payaso sea respetado», una meta por la que también trabaja la Asociación de Payasos y Cómicos de Guatemala (APCG), que tiene en sus filas a payasos de varios puntos del país, donde se capacitan, se forman y se ayudan como gremio.
Guatemala, a pesar de ser uno de los países más violentos del mundo y también uno donde la pobreza y las desigualdades campan a sus anchas, acogió una jornada de risas, que los transeúntes no dudaron en agradecer.



