Más de 6.000 cazadores tienen licencia para matar caimanes en la temporada que se inició esta semana en Florida (sur de Estados Unidos). La caza de estos reptiles, que autoriza a cada cazador con licencia a dar muerte a un máximo de dos ejemplares, concluye el próximo 1 de noviembre y tiene su radio de acción principalmente en la zona de los Everglades al oeste de los condados de Broward y de Palm Beach, al norte de Miami, y en el lago de Okeechobee.
la Comisión para la Conservación de la Caza y la Pesca de Florida (FWC) contabilizó 13.000 solicitudes de caza procedentes de los cuatro puntos cardinales del estado, aunque solo concedió 6.000 licencias «para operar en 65 condados de Florida y más de 60 lagos, ríos y varios humedales».
