Un estudio de la Universidad Central determinó que Bogotá tiene altos niveles de mercurio en el agua, el suelo y el aire, lo cual es un riesgo para la salud humana y se puede traducir en enfermedades respiratorias y del sistema nervioso central como párkinson, entre otras.
El profesor Cristian Díaz, líder de esta investigación, comprobó a Hispanopost cómo el aire que se respira en la ciudad, al ser capturado por una máquina de muestreo, se convierte en un polvillo negro completamente sucio y nocivo para la salud.
En su investigación encontró que el suelo y el agua también contaminan alimentos de diario consumo como verduras y hortalizas.
Para reducir la peligrosa contaminación con mercurio, el experto recomienda evitar el uso de bombillas fluorescentes ahorradoras y los termómetros de vidrio.
Así mismo, invitó a tener especial precaución a la hora de consumir pescados.
En el ranking de ciudades contaminadas de América Latina, Bogotá se ubica en uno de los primeros puestos.



