Los congresistas de Florida, María Elvira Salazar, Debbie Wasserman Schultz y Darren Soto, presentaron un proyecto de ley bipartidista con el buscan proteger de la deportación a unos 600.000 venezolanos que se encuentran en Estados Unidos y permitirles trabajar legalmente
Representantes demócratas y republicanos de la Cámara Baja de presentaron la iniciativa, que lleva por nombre TPS para Venezuela y busca extender el Estatus de Protección Temporal para los venezolanos que ya están en Estados Unidos amparados por ese programa.
Esta normativa, de aprobarse, otorgaría “automáticamente” un Estatus de Protección Temporal (TPS) por 18 meses, renovables, a los venezolanos que viven actualmente en la nación norteamericana.
Sin embargo, este proyecto de ley tiene un serio obstáculo y es la administración de Donald Trump, que la semana pasada pidió a la Corte Suprema que le permita poner fin al amparo migratorio que evita a unos 350.000 venezolanos ser expulsados del país.
El asesor jurídico del gobierno estadounidense, John Sauer, presentó una solicitud de emergencia ante la Corte Suprema, de mayoría conservadora, le pide que suspenda la orden del magistrado Edward Chen, quien suspendió temporalmente la decisión de revocar el TPS por estimar que «huele a racismo».
Estados Unidos otorga TPS a extranjeros que no pueden regresar a su país de manera segura debido a guerras, desastres naturales u otras condiciones «extraordinarias».
Trump hizo campaña prometiendo deportar a millones de migrantes en situación irregular y puso toda la maquinaria de la administración al servicio de este objetivo. Pero su política tropezó con la resistencia de jueces en todo el país.
Con información de NTN24/AFP
