El presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, anunció este viernes que disolvió el Parlamento (Bundestag), a petición del canciller alemán, Olaf Scholz, y ha fijado el 23 de febrero como fecha para las nuevas elecciones.
Se esperaba que Steinmeier se adhiriera a la fecha preacordada por el Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) y el principal partido de la oposición del país, la Unión Cristianodemócrata (CDU).
La decisión del presidente significa que los alemanes acudirán a las urnas en febrero, una fecha que se adelantó significativamente tras el colapso del gobierno de coalición en el poder, que llevó a Scholz a convocar una moción de confianza en el Bundestag.
La moción de censura del Bundestag contra Scholz el pasado lunes fue sólo la sexta desde 1949 en el país, y es la tercera vez que el mandato electoral de un gobierno alemán termina prematuramente.
Scholz provocó la caída de su impopular coalición tripartita tras despedir a su ministro de Finanzas, Christian Lindner, del liberal Partido Democrático Libre (FDP). Lindner expulsó a sus ministros de la coalición, lo que provocó su desaparición.
Según la Constitución alemana, el Bundestag seguirá funcionando hasta que se elija un nuevo Gobierno tras las elecciones de febrero.
Durante su discurso, Steinmeier aludió a la incertidumbre política de Alemania, diciendo: «En tiempos difíciles como estos, la estabilidad requiere un gobierno capaz de tomar medidas y mayorías fiables en el Parlamento».
«Por eso estoy convencido de que nuevas elecciones son el camino correcto para el bien de nuestro país», agregó.
Con información de Euronews
