Estados Unidos e Irán se están acercando a un acuerdo sobre un breve memorando para poner fin a la guerra, afirmó una fuente regional familiarizada con las negociaciones. No obstante, funcionarios de la administración de Donald Trump advirtieron que las conversaciones ya se habían frustrado anteriormente en el último minuto.
La Casa Blanca recibió el martes comentarios positivos de mediadores paquistaníes indicando que los iraníes estaban avanzando hacia un compromiso, según revelaron a CNN dos funcionarios de la administración, quienes, sin embargo, mostraron cierto escepticismo respecto al optimismo de Pakistán.
Pero en los últimos días ha surgido un renovado impulso diplomático, señaló la fuente regional. El presidente Donald Trump parece estar simplificando las cuestiones en las negociaciones de paz para permitir que los sectores moderados del régimen iraní regresen a la mesa de negociación —añadió la fuente—, con el objetivo de abordar más adelante los temas más espinosos.
Un plan de una sola página, que se está barajando internamente, contiene una serie de disposiciones que han constituido el núcleo de las negociaciones para poner fin al conflicto, según explicó a CNN una persona familiarizada con dicho plan. El documento declararía el fin de la guerra y, simultáneamente, daría inicio a un periodo de negociación de 30 días para resolver los puntos conflictivos, incluidos los temas nucleares, el desbloqueo de los activos iraníes y la seguridad futura en el estrecho de Ormuz, precisó la misma fuente.
Los detalles exactos del plan no pudieron verificarse de inmediato; sin embargo, la fuente familiarizada con el asunto indicó que este incluiría la discusión sobre una moratoria en el enriquecimiento de uranio por un periodo superior a los 10 años. Una propuesta estadounidense anterior había fijado dicho plazo en 20 años.
El plan también exige que Irán envíe su reserva de uranio altamente enriquecido fuera del país, aunque los detalles al respecto aún se estaban negociando.
La noticia de estos avances positivos, transmitida por los paquistaníes, contribuyó a que Trump anunciara el martes una pausa en el “Proyecto Libertad” —una operación destinada a guiar la salida de los barcos que habían quedado varados en el estrecho—, citando como motivo los progresos logrados en las negociaciones con Irán, según informaron los funcionarios de la administración. Dicha pausa se produjo después de que el secretario de Estado, Marco Rubio, comunicara a la prensa que la “Operación Epic Fury” había concluido y que la administración centraría ahora toda su atención en el “Proyecto Libertad”.
La fuente regional comentó a CNN que, cuanto más insistía Estados Unidos en su agenda del “Proyecto Libertad” y la “Operación Epic Fury”, mayor era la firmeza con la que reaccionaban los sectores de línea dura en Irán, adquiriendo una voz más influyente.
La máxima prioridad de Trump consiste en encontrar una vía diplomática para poner fin a la guerra y lograr la pronta reapertura del estrecho, afirmaron los funcionarios de la administración.
