Las alianzas de Estados Unidos para desarrollar la explotación de tierras raras en América Latina «no son una represalia» contra China, que cuenta con grandes inversiones en la región con el mismo objetivo, declaró elmiércoles el subsecretario de Estado para Asuntos Energéticos, Caleb Orr.
Consultado sobre si Estados Unidos negocia con Venezuela, país que actualmente es un socio petrolero, el subsecretario contestó que el país cuenta con yacimientos de «bauxita, níquel, oro o tierras raras que suponen una gran oportunidad para el pueblo venezolano».
Estados Unidos espera aliarse con Caracas para explotar esos recursos y encaminar los beneficios «al pueblo, y no a grupos ilícitos», afirmó. El objetivo es «la diversificación y la reducción de riesgos para nuestras cadenas de suministro», agregó.
Las tierras raras, 17 metales difíciles de extraer de la corteza terrestre, tienen multitud de aplicaciones: desde vehículos eléctricos hasta discos duros, turbinas eólicas y misiles.
Frente a la estrategia paraestatal de China, con recursos de empresas públicas o estrechamente vinculadas al régimen comunista, Estados Unidos ofrece «una zona comercial preferencial para los países que quieran adherirse a altos estándares de libre mercado», añadió Orr.
Con información de AFP
