Lo que parecía un desfile de candidatos en plena campaña política resultó ser la primera reunión de diabladas llevada a cabo en Quito. Diablada se le conoce en Ecuador al desfile festivo de personas disfrazadas de diablos o demonios, es tradicional de unas pocas localidades del país y su motivo y significado varían en cada lugar.
Por ejemplo, en Alangasí (provincia de Pichincha) posee un significado profundamente religioso. Sus participantes reflejan el mal en época de Semana Santa, el grupo se forma por católicos practicantes y deben llevar una reputación intachable, además de comprometerse a representar el personaje de Satanás por 12 años. Se dice que si no cumplen con estos preceptos, el mismísimo diablo se los lleva.
En el caso de Píllaro (provincia de Tungurahua), se inició con motivo del Día de Inocentes en época de la Colonia. Esto fue una forma del pueblo indígena de expresar el descontento con la imposición del catolicismo. Se celebra tradicionalmente a inicios de año.
Los diablos desfilaron en Quito en el marco del Primer Encuentro Etnográfico de Ecuador organizado por la Casa de la Cultura este Enero de 2017.



