El papa Francisco quiere mostrar el vínculo entre la Santa Sede con el mundo y por ello designó cardenales a 13 obispos procedentes de países que hasta ahora carecían de representación en el Colegio Cardenalicio.
Sus orígenes, de once naciones, simbolizan la universalidad de la Iglesia, lo que anuncia y atestigua las buenas nuevas de la Misericordia de Dios en todos los rincones de la Tierra, dijo el Pontífice desde San Pedro tras la misa del domingo.
Estos cardenales tendrán derecho a voto en el próximo cónclave para elegir al nuevo Obispo de Roma, lo que aseguraría la continuidad de los ideales de Francisco cuando sea la hora de decir adiós al Vaticano.
Los purpurados serán juramentados el 19 de noviembre coincidiendo con la clausura del Jubileo de la Misericordia. Entre los nuevos prelados, un español, el arzobispo de Madrid, Carlos Osoro; el venezolano Baltazar Porras o el mexicano Carlos Aguiar Retes.



