Casi dos meses después del fracaso del plebiscito del 2 de octubre, cuando la ciudadanía dio portazo a un texto firmado por todo lo alto días antes en Cartagena de Indias en presencia de una docena de jefes de Estado y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, las partes pondrán fin a negociaciones de cuatro años en un importante teatro de la capital, con una programación escueta y protestas previstas en la calle.
El nuevo acuerdo introduce cambios solicitados por los defensores del No, pero no los suficientes, sostiene la oposición encabezada por el expresidente Álvaro Uribe. Ellos opinan que es necesario hacer un nuevo referéndum, algo que rechazan tanto el gobierno como las FARC, que manifestaron su premura. Tenemos que actuar. No hay tiempo que perder, zanjó el presidente Juan Manuel Santos dos días antes de anunciar la fecha y el lugar de la firma.
